Redacción LVI
La ciudad de Madrid ha sido testigo este domingo de un acontecimiento histórico. Más de un millón de personas se congregaron en la Plaza de Cibeles y sus alrededores para acompañar al Papa León XIV en una misa multitudinaria que desbordó todas las previsiones de asistencia. La afluencia fue tan masiva que varias calles aledañas debieron ser cerradas tras superar la ocupación máxima permitida.
Un mensaje de paz y compromiso social
Durante la homilía, el Pontífice ofreció un mensaje centrado en la fraternidad y la atención a los más vulnerables:
- Fraternidad: “Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano”, sentenció León XIV ante la multitud.
- Identificación con el prójimo: Recordó que Jesucristo se identifica con los pobres, los desamparados y quienes están solos.
- Misión cristiana: Subrayó el deber de los fieles de defender la paz y acompañar a quienes sufren o han perdido la esperanza.
Tras finalizar el acto religioso, el Papa encabezó la solemne procesión del Corpus Christi.
Antes del inicio de la misa, León XIV realizó el tradicional recorrido en el papamóvil para recibir el afecto de los fieles. Durante su estancia, también visitó el Ayuntamiento de Madrid, donde el alcalde José Luis Almeida le hizo entrega de la medalla de oro de la ciudad en reconocimiento a su visita.

