Redacción LVI
Desde su bastión en el Trópico de Cochabamba, el expresidente Evo Morales advirtió que el actual mandatario boliviano, Rodrigo Paz, se enfrenta a una encrucijada definitiva ante la ola de protestas que exigen su renuncia. Según Morales, al Ejecutivo solo le quedan dos caminos: una salida violenta mediante la militarización o la convocatoria inmediata a comicios.
Las dos opciones según Morales
A través de sus redes sociales, el líder cocalero delineó lo que considera las únicas salidas para la crisis actual:
- Decisión «suicida»: El exmandatario calificó de suicida la opción de militarizar el país para contener las manifestaciones.
- Transición electoral: Propuso cumplir con una pacificación que incluya llamar a elecciones en un plazo de 90 días, conforme a lo establecido en la Constitución.
- Prevención de violencia: Morales sostuvo que estas medidas son necesarias para evitar un conflicto que resulte en más muertos y heridos.
Morales arremetió contra la legitimidad de Rodrigo Paz, afirmando que llegó a la presidencia «por accidente». Asimismo, denunció una supuesta intromisión de Estados Unidos en los asuntos internos de Bolivia a través del secretario de Estado, Marco Rubio, y del asesor político Fernando Cerimedo, factores que, según su visión, están llevando al fracaso al actual gobierno.
Por otro lado, cuestionó la voluntad de diálogo del Gobierno mientras se mantienen abiertas denuncias penales contra los dirigentes de las protestas, las cuales cumplen ya 19 días de bloqueos en la zona andina y manifestaciones en la sede de Gobierno.
Situación legal del expresidente
Mientras lidera la oposición política, Evo Morales enfrenta sus propios desafíos judiciales:
- Orden de captura: Desde el 11 de mayo de 2026, Morales se encuentra en rebeldía tras no presentarse al juicio por presunta trata agravada de personas.
- Acusaciones graves: El proceso judicial investiga su supuesta relación con una menor de edad en el año 2016.
- Resguardo sindical: Actualmente permanece en Cochabamba custodiado por centenares de seguidores para evitar que la Policía ejecute la orden de aprehensión en su contra.
La tensión política se intensifica con el inicio de una marcha de seguidores de Morales desde el altiplano hacia La Paz, buscando unirse a las protestas de los campesinos y la Central Obrera Boliviana (COB) para forzar la salida de Paz.

