• Inglés
  • Bienes y Raíces
  • Edición Impresa
  • Honduras
Sáb 3 de Oct de 2026
  • Login
La Voz Internacional
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Internacionales
  • Nacionales
  • Política
    • Inmigracion
  • Economía
  • Opinión
  • Cultura
    • Arte
    • Espectáculos
    • Gastronomía
    • Literatura
    • Sociales
    • Turismo
  • Tecnologia
  • Salud
    • Salud Mental
  • Deportes
    • Fútbol
    • MLB
    • NBA
  • Inicio
  • Internacionales
  • Nacionales
  • Política
    • Inmigracion
  • Economía
  • Opinión
  • Cultura
    • Arte
    • Espectáculos
    • Gastronomía
    • Literatura
    • Sociales
    • Turismo
  • Tecnologia
  • Salud
    • Salud Mental
  • Deportes
    • Fútbol
    • MLB
    • NBA
No Result
View All Result
La Voz Internacional
No Result
View All Result

León XIV: Una visita histórica a Francia

Vie 2 de Oct de 2026
in Iglesia, Opinión
A A

El Papa León XIV concluyó su quinto viaje apostólico internacional (25 al 28 de septiembre) con un itinerario que unió París, Lourdes y Metz bajo el lema «Para que el mundo tenga vida» (cf. Jn 6,51). Su visita, la primera a la capital francesa de un papa en 18 años, tras la última de Benedicto XVI en 2008, ha sacado a la calle a miles de personas, un hito reseñable en un país que ha hecho de su laicidad su carta de presentación. 

Relacionados

Analizando el contraste entre la hispanidad y la modernidad liberal

¡EL EQUIPO DE BALONCESTO DE MAYAGÜEZ SE QUEDA Y PUNTO!

Periodismo en la encrucijada: entre la manipulación y la verdad

Muchas instantáneas han dejado la histórica visita de León XIV a Francia, casi milagrosas. El Pontífice celebró una multitudinaria Eucaristía en la Plaza de la Concordia en París, congregando a una multitud récord estimada en 800.000 fieles según las cifras oficiales del Vaticano. Durante su homilía, León XIV presentó a Jesucristo como la «fuente de agua viva» e instó a la comunidad católica francesa a no esconder su fe en una sociedad fuertemente secularizada, alentándolos a dejar que su fervor «se desborde» para reconfortar a quienes experimentan desánimo o soledad.

Otro momento estelar fue la vigilia de oración en el Stade de France congregando a cerca de 80.000 jóvenes, a quienes el Papa animó a ser «los santos de Francia», señalando un repunte en el fervor y en las peticiones de bautismo de adultos como un signo de renacimiento eclesial. La Iglesia francesa vive un fenómeno que despierta particular interés: el aumento de jóvenes y adultos que solicitan recibir el Bautismo. En 2026, más de 13 mil adultos y más de 8 mil adolescentes se prepararon para recibir este sacramento, mostrando una nueva búsqueda espiritual en medio de una sociedad ampliamente secularizada.

Su paso por el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes estuvo marcado por un fuerte componente mariano, la cercanía con enfermos y un sensible encuentro con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero, a quienes pidió perdón y reiteró el compromiso de la Iglesia con la escucha y la prevención.

Se estima que unas 150.000 personas asistieron a la misa celebrada por el pontífice con una presencia especialmente de jóvenes. El tono del Pontífice ante los jóvenes, fue especialmente directo. Los animó a elegir a Jesús en un contexto marcado por la ansiedad, la soledad y la incertidumbre. La concentración de una multitud de jóvenes evidencia que continúa existiendo un espacio para un mensaje cristiano capaz de presentarse de manera directa y comprensible.

 El Papa ha prestado particular atención a algunos temas “clásicos” en el país, como la laicidad y el papel de la escuela católica. Frente a los debates en Francia sobre la ayuda a morir y la eutanasia, León XIV cuestionó la «falsa compasión» que busca solucionar el sufrimiento eliminando a la persona, reiterando que la vida humana posee un valor sagrado e inviolable. También, trató cuestiones universales –la paz, las migraciones– y otras propias de la Iglesia –las numerosas conversiones, la liturgia.

El viaje concluyó en Metz con un llamado a la paz, la reconciliación y la unidad de Europa frente a las lógicas del rearme, en una región marcada por la memoria de la Segunda Guerra Mundial (1942-1945). Unas 35.000 personas asistieron al encuentro interreligioso celebrado en el Centro de Congresos «Robert Schuman» donde líderes de diversas tradiciones de fe se dieron cita bajo la presidencia del Pontífice. El Papa lideró el encuentro interreligioso clave, reforzando los lazos de fraternidad, paz y diálogo entre distintas confesiones en el concierto de las naciones.

El principal interés del viaje de León XIV a Francia se encuentra, precisamente, en la combinación de todas estas dimensiones. No fue únicamente una visita institucional, ni tampoco exclusivamente una peregrinación religiosa. El conjunto permite plantear la presencia de la Iglesia no tanto como una alternativa a las instituciones políticas, científicas o culturales, sino como una voz que pretende intervenir en ellas desde una concepción concreta de la persona y de la dignidad humana.

Pero el viaje dejó bastante más que multitudes. Sirvió para confirmar la línea que León XIV ha trazado desde el comienzo de su pontificado y que empieza a darle una voz reconocible en el escenario mundial. En París, en la Unesco, en Lourdes y finalmente en Metz, volvió sobre una idea que atraviesa buena parte de sus intervenciones: la necesidad de regresar a lo humano en un mundo que, a su juicio, parece perderlo de vista.

Especialmente relevante fue su insistencia en los desafíos que plantea la inteligencia artificial. León XIV no habla desde el rechazo a la tecnología ni desconoce sus posibilidades. Su advertencia apunta a que: el progreso deja de ser realmente tal cuando pierde de vista a la persona. En una carrera cada vez más voraz por desarrollar sistemas más poderosos, su pregunta de fondo es ¿para qué y para quién se desarrolla esa capacidad? La respuesta, sostiene, debe estar vinculada al propósito más noble posible: servir al ser humano y beneficiar a toda la humanidad.

León XIV ha entregado a Francia y a Europa una carta de navegación integral. Un mensaje sin fisuras que demuestra que la defensa intransigente de la vida, el rearme espiritual y la propuesta de la fe son en el siglo XXI las respuestas más verdaderas, audaces y esperanzadoras frente a la gran adicción al vacío que amenaza a Occidente.

Un itinerario con un hilo conductor, desde el llamado inicial a fortalecer el diálogo y el multilateralismo en París, hasta la invitación final a ser «artesanos de paz» en Metz. El viaje apostólico presentó un eje constante: colocar a la persona humana en el centro frente a la guerra, la exclusión, la enfermedad y las transformaciones tecnológicas.

Please login to join discussion

Publicidad

US | © All rights reserved.

Conócenos

  • Vídeos
  • Política de Privacidad
  • Contacto
  • Términos y condiciones

Síguenos en las redes

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • Inicio
  • English
  • Internacionales
  • Nacionales
  • Inmigracion
  • Política
  • Opinión
  • Economía
  • Cultura
    • Literatura
    • Sociales
    • Arte
    • Turismo
    • Gastronomía
  • Tecnologia
  • Salud
  • Deportes
    • Fútbol
      • Salud Mental
    • MLB
    • NBA
  • Espectáculos
  • Videos
  • Edición Impresa
  • Honduras
  • Contacto

US | © All rights reserved.