Redacción LVI
El intercambio comercial de bienes entre la Unión Europea y Estados Unidos atraviesa su momento más crítico en años. Según los últimos datos publicados por Eurostat, el superávit comercial del bloque europeo con el gigante norteamericano sufrió una caída drástica en febrero, pasando de 23,400 millones de euros a apenas 10,600 millones.
Esta contracción es el resultado directo de la política arancelaria impuesta por la administración de Washington desde abril del año pasado, que tras meses de negociaciones, se consolidó en un arancel del 15 % para la mayoría de las exportaciones europeas.
La caída del superávit no ha sido uniforme, ensañándose con los pilares de la industria europea:
- Sector Químico: Fue el más afectado, viendo sus cifras reducirse casi a la mitad, al pasar de 28,700 millones de euros a 14,800 millones.
- Maquinaria y Vehículos: Un sector clave para potencias como Alemania, que registró un descenso de su balance positivo de 18,900 millones a 11,500 millones de euros.
El contraste con China y el resto del mundo
Mientras el comercio con EE. UU. se enfría, la dependencia de Asia parece profundizarse. El déficit comercial de la UE con China se intensificó en el mismo periodo, aumentando de 26,200 millones a 30,300 millones de euros.
A nivel global, la situación de la Unión Europea es de retroceso generalizado:
- Superávit Global: Se hundió un 60 %, situándose en 9,100 millones de euros frente a los 22,900 millones del año anterior.
- Exportaciones: Cayeron un 9,3 % (204,700 millones de euros).
- Importaciones: Disminuyeron un 3,5 % (195,700 millones de euros).
La combinación de aranceles estadounidenses y una menor demanda externa ha dejado a la UE en una posición vulnerable. La caída de las exportaciones supera con creces la reducción de las importaciones, lo que sugiere que la competitividad de los productos europeos está sufriendo bajo el peso de los nuevos gravámenes y los costos de producción.

