Por Jenny Gomez
La contienda por las primarias demócratas del Distrito 13 de Nueva York —que abarca el Alto Manhattan, Harlem y partes del Bronx— se ha consolidado como uno de los epicentros políticos más intensos de la ciudad de cara a la votación del próximo 23 de junio. Dos figuras de origen dominicano miden sus fuerzas en un choque que va más allá de las urnas: representa un profundo debate generacional e ideológico.
Aunque no se han publicado encuestas públicas o sondeos independientes tradicionales con porcentajes exactos de intención de voto, los analistas y medios locales (City & State, The City) evalúan el panorama a través de la recaudación de fondos y los respaldos institucionales.
El pulso de la campaña: Fuerza institucional vs. Ola insurgente
La batalla por el escaño del norte de Manhattan presenta dos perfiles radicalmente opuestos:
- Adriano Espaillat (El favorito del ‘establishment’): El veterano congresista parte como el rival fuerte gracias a su enorme reconocimiento de nombre y su trayectoria histórica como el primer dominicano en llegar al Congreso de EE. UU. Espaillat cuenta con el respaldo de figuras de peso como la Fiscal General de Nueva York, Letitia James, el control de su poderosa maquinaria política local (el «Squadriano») y una ventaja financiera sustancial con cerca de un millón de dólares en caja.
- Darializa Ávila Chevalier (La retadora de izquierda): Activista comunitaria reclutada por Justice Democrats y respaldada oficialmente por los Socialistas Demócratas de América (NYC-DSA). Ávila Chevalier dio la sorpresa política al superar en recaudación de fondos a Espaillat durante el primer trimestre, impulsada por pequeños donantes y comités de acción política de izquierda, convirtiendo la primaria en una verdadera batalla campal.
Los tres temas centrales que dividen al distrito
A falta de encuestas, el termómetro electoral se mide en los encendidos debates ideológicos que mueven a los votantes en dos direcciones:
1. Política exterior e Israel/Gaza
Ha sido el principal detonante de la contienda. Ávila Chevalier, quien ha sido organizadora pro-Palestina en la Universidad de Columbia, critica con dureza a Espaillat por su alineación con Israel y por recibir financiamiento del comité AIPAC. Esta postura le ha otorgado gran tracción entre el ala más joven y progresista del distrito.
2. Controversias y posturas públicas
La campaña elevó su temperatura tras reportes de prensa sobre la participación de Ávila Chevalier en una polémica manifestación el 8 de octubre de 2023. Sectores moderados y la campaña de Espaillat han utilizado este hecho para cuestionar sus posturas, mientras que la activista se defiende argumentando que su enfoque siempre ha sido la defensa de los derechos humanos y la protección de la comunidad trabajadora.
3. Vivienda e inmigración
Los candidatos ofrecen dos visiones de gestión para el vecindario:
- Ávila Chevalier: Promueve una agenda radical que incluye el control estricto de rentas y la abolición del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
- Espaillat: Defiende un historial pragmático basado en resultados, destacando la obtención de inversiones federales tangibles en infraestructura, desarrollo laboral y proyectos de vivienda asequible.
Perspectiva electoral: Aunque Espaillat mantiene una ventaja estructural innegable por su arraigo histórico en las comunidades dominicanas de Washington Heights e Inwood, el empuje organizativo y el músculo financiero de Ávila Chevalier prometen una jornada decisiva para medir el cambio de rumbo en Nueva York.

