Entrevista por Inés Mónica Archer
La sabia práctica del conversatorio, alimenta el espíritu y enriquece el conocimiento. Es así que atraída por el diálogo exquisito compartimos momentos que ciertas veces se repiten en la apabullante ciudad de Nueva York. Los placeres sibaritas de compartir una buena comida, junto a una tertulia de las que deseamos que sean interminables por la riqueza de conversación, nos acerca a nuestro invitado. En esta ocasión uno de nuestros eruditos iberoamericanos de origen hondureño, Don Julio Antonio Bueso, profesor en la ciudad de Nueva York con una amplia experiencia y conocimiento de la cultura hispanoamericana. Autor de varios ensayos y la obra El subdesarrollo hondureño, traducido a más de 23 idiomas, comparte sus experiencias y nos acerca a este encuentro de culturas donde la música, la literatura y el arte se fusionan para recordarnos quién hace vibrar a las masas de todas las edades. Esta es una historia que, al igual que muchas, es un ejemplo de inspiración y siembra una semilla enfocada en conseguir el premio Nobel para Serrat, para Iberoamérica, para nuestro idioma… Los dejamos convencidos de que disfrutará de esta amena entrevista.
MSA: La nominación de Joan Manuel Serrat al Premio Nobel, sabemos que es uno de los impulsores de esta propuesta ¿Cómo nace esta iniciativa?
JAB: Es crucial en este momento histórico de profundas y terribles tribulaciones traer una voz maravillosa que convoca a una audiencia no solo a reflexionar, sino también a pensar y actuar. Joan Manuel Serrat ha sido esa voz itinerante que ha traído luminosidad y esperanza en cada lugar que visita. La recepción de sus conciertos muestra que en sus canciones no existen barreras generacionales. Durante el concierto del pasado 27 de abril del 2022, pude observar cómo alguien como yo, un hombre de 65 años, podía alternar y disfrutar de un artista, seductor contador de historias y filósofo del sentido común, disfrutar de su arte con la gran mayoría de los asistentes que podían ser mis nietos. A esto yo lo llamo universalidad, especialmente en alguien que no se repite, y está constantemente dándonos algo nuevo y original. Estas cosas hacen que el mensaje de Joan Manuel Serrat sea accesible a todos los que hablan varios idiomas, a la humanidad en general, desde la meditabunda y envejeciente Europa, hasta las paupérrimas regiones del tercer mundo donde sus habitantes, en lugar de contribuir, huyen por la falta de oportunidades. Esto solamente para incrementar la humillación de siglos de opresión, tanto interna como externa.
MSA: La propuesta coincide con otros músicos y poetas cuyas melodías han influido en la sociedad, como es el caso de Bob Dylan y posteriormente Bruce Springsteen ¿Qué lo hace único a Serrat para este premio?
JAB: Bob Dylan abrió una avenida para poetas que apoyan sus inspiraciones con acordes simples o a veces complejos. Springsteen fue comparado en ese momento con Bob Dylan, pero en la realidad The Boss (El jefe) como se lo llama afectuosamente, era muy diferente y original. ÉL es además de un gran poeta un formidable observador social que le canta a la clase trabajadora. A pesar de su fama y fortuna, nunca ha renunciado a su compromiso social. Él describe la vida del ciudadano común con sus aspiraciones, derrotas, la dureza de la vida, el modo de pensar y las pequeñas expectativas. Como cantautor es muy probable que Springsteen sea el más influyente en los Estados Unidos en las últimas cinco décadas. Este 2022, vuelve de gira con banda de la calle E, comenzando en Europa este verano. En lo personal, no sería extraño que no hubiese sido nominado para el Nobel y que para que se le otorgue el galardón es solo cuestión de tiempo. Como en el caso de Serrat esto sería un reconocimiento para un artista con cientos de millones de seguidores alrededor del mundo a quienes ha tocado y se ha convertido parte de sus vidas como me ocurrió a mí desde 1981, con “Darkness on the Edge of Town.” De la misma manera está Joan Manuel Serrat un cantautor que ha tocado millones de vidas a través de generaciones y que ha despertado conciencias que de otra manera estarían a la deriva en el océano de la alienación.
MSA: ¿Cómo aconteció el día antes de ir al concierto de Serrat?
JAB: El pasado 27 de abril de 2022, pude asistir al que puede ser el último concierto de Joan Manuel Serrat en la ciudad de Nueva York. Por un momento estuve a un paso de no asistir a esta presentación, pero adquirí un nuevo entusiasmo con la ayuda de una lasaña al estilo de la margen oriental que accede a Italia de frente al mar Adriático, y una botella de un Cabernet Sauvignon del Valle Central de Chile. Había sido un día difícil como siempre por el hecho de enseñar Matemáticas y Física a jóvenes adultos. El fuego del vino me devolvió la energía para buscar un boleto de último momento, asumiendo que la fortuna estaba de mi parte. Serrat ha sido de manera constante el cantautor de mayor trayectoria e influencia en las últimas seis décadas, tanto en catalán como en castellano. Cuando la posibilidad de que nunca más lo volvería a ver en un concierto me jugué la suerte de por lo menos intentarlo, sabiendo que el tiempo estaba en mi contra. Me lancé a las entrañas de la ciudad a través del tren subterráneo. Al llegar al teatro Beacon, una de las catedrales musicales más importantes del mundo, y al ver las largas filas esperando entrar al teatro de 93 años, asumí que la posibilidad de ver a Serrat una vez más pareció ser nula. Tuve que hacer una transferencia de una cuenta de ahorro hacia una cuenta de cheques para asegurarme por lo menos el chance de comprar una entrada. La noche estaba excepcionalmente fría, y después de varios minutos le pregunté a una de las personas que dirigían el acceso hacia el teatro; donde estaba la sección de compra de entradas, el encargado me indicó dónde ir. Llegué y le pregunté si aún había boletos disponibles. El vendedor me dijo que sí; solo quedaban los más caros, al instante le pedí, mi objetivo era ver a Joan Manuel por tercera vez, en esta ocasión lo más cerca posible. Compré la entrada más cara, pero ya en estas circunstancias el dinero no tenía ningún valor más allá del tener acceso a alguien que me ha acompañado con su música desde que tenía trece o catorce años. Esta fue la tercera ocasión que lo vi en concierto.
MSA: ¿Cuándo y dónde fue la primera vez que asistió a un concierto de Serrat? ¿Alguna anécdota en especial?
JAB: La primera vez que lo vi en persona fue el seis de octubre de 1992. Al gran catalán se le había vetado su visa de acceso por la administración anticomunista de Ronald Reagan. El concierto fue en el Avery Fisher Hall, la casa de la orquesta filarmónica de la ciudad de Nueva York. El concierto se había vendido completamente, así que bajo una de esas tormentas que azotan la ciudad entre el crepúsculo del verano y el comienzo del otoño, tuve que esperar estoicamente la posibilidad de comprar una entrada. Joan Manuel venía promoviendo uno de sus mejores discos, a mi parecer; llamado Utopía, aún uno de mis favoritos. Joan Manuel venía enfermo y después de conseguir un boleto con un amigo puertorriqueño me dijo que no desistiera de poder entrar; me tuve que enfrentar a la realidad de que solo el objetivo más importante se podía lograr; el hecho de solo poder verlo. Al final ambos logramos entrar. En un momento Serrat les dijo a los presentes que usáramos las colillas de los tickets para que nos devolvieran el dinero. La gente comenzó a decirle que no cantara, que solamente hablara. Serrat dijo; “No sé qué ustedes hacen aquí; si Nueva York es un circo infinito.” La aseveración es inevitablemente verdadera e irrefutable. De paso el solo oírlo conversar con el público es tan interesante como oírlo cantar sus canciones.
Pasaron los años y lo volví a ver el 28 de febrero del 2019. Esta vez en el Beacon Theatre, que fue su casa en Nueva York por mucho tiempo. Nuevamente las memorias devoradoras, los conflictos existenciales, los sueños fallidos, los amores del pasado, las circunstancias de la vida convirtieron su poesía y música en una avalancha imposible de detener. Otra vez y como en “Aquellas Pequeñas Cosas,” el pasado nunca se marcha, solo está al acecho para ese asalto recurrente que nos hace estar conscientes de lo que hemos vivido.
MSA: Sobre la música de Serrat. ¿Puede describirnos la producción musical?
JAB: Aunque el primer álbum que escuché de su larga producción fue “Mediterráneo”; en realidad el primer álbum que llamó mi atención fue “En Tránsito.” Lo compré en la Ciudad de México en 1983 en una tienda de discos que se ubicaba al frente del legendario y desaparecido Hotel Regís que colapsó durante el terremoto de 1985. La tienda de discos estaba en un segundo piso y la podía ver desde la ventana de mi aposento de hotel, con la avenida Juárez de por medio. Para mí la Ciudad de México era una especie de paraíso donde toda la música que uno quisiera podía ser obtenida, al igual que libros. Sin tener idea de cuál era el contenido del álbum lo llevé conmigo a Honduras, y dos semanas después lo comencé a escuchar. De una manera mágica surgieron esas canciones que tanto me gustan; “A Quien Corresponda”, un mensaje para la defensa ambiental del planeta firmado en 1981, “Una de Piratas”, “Las Malas Compañías”, y “Esos Locos Bajitos” entre otras.
MSA: A través de la música de Serrat se ha dado a conocer a reconocidos poetas iberoamericanos ¿Háblenos de la influencia de la poesía en la música de Serrat?
JAB: En lo personal, yo conocí a Antonio Machado y a Miguel Hernández a través de sus producciones. Aunque en el caso particular de Miguel Hernández que puede ser el más influyente en su poesía, la originalidad de Serrat los hace colaterales mediante la mención directa como en el caso del Quijote de Cervantes en “Mediterráneo”. Hernández vuelve a su interés con su “Hijo de la luz y de la sombra” convirtiendo a Miguel Hernández como su poeta favorito. Joan Manuel ha sido siempre caracterizado por su originalidad e independencia. Mediterráneo es un álbum seminal, pero no apelo mi atención como había apuntado con anterioridad. Después de “En tránsito”; vinieron en secuencia, “Cada loco con su tema” y posteriormente “El sur también existe”, con la prosa y verso de Mario Benedetti. De este álbum, “Una mujer desnuda” es mi canción favorita. Este álbum es un homenaje explícito a la poesía de América Latina plasmada en la extensa obra de Benedetti. Dentro de esta veta hay que también traer a nuestra atención “Tarres, Serrat” que es un homenaje a la música popular de América Latina. De este álbum me quedo con el arreglo de la canción de José Alfredo Jiménez: “De un mundo raro.” Este es un arreglo extraordinario, solo comparable al arreglo que Alberto Cortez hizo con la canción del gran ecuatoriano Julio Jaramillo; “Sombras.” un arreglo increíble al insertar la letra en un nocturno de Chopin.
De todas estas cosas me quedan las memorias de un cálido sábado de marzo en 1985 en La Lima, Honduras en la casa de mi mejor amigo; Maynor Martínez cuando reproducimos en cintas magnetofónicas; “En tránsito”, “Cada loco con su tema” y sobre todo esa joya llamada “Versos sencillos” por el Grupo Laredo de 1976, hasta la fecha un homenaje musical insuperable a la poesía del apóstol; José Martí. Lamentablemente nunca se ha vuelto a reproducir, específicamente en discos compactos y es hoy prácticamente imposible de adquirir. Un año más tarde Maynor murió en un accidente catastrófico que ha marcado mi vida y la de otros por décadas. Se fue de esta tierra para convertirse en forma metafórica y directa parte del poema de Miguel Hernández; “Elegía”; “(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé con quien tanto quería.)”. Miguel Hernández es, sin duda, el poeta favorito del cantautor. Cuando cantó “Las nanas de la cebolla” en este último concierto, lo vi llorar frente a un público que no se enteraba de las lágrimas del artista que luchaba por mantener su voz firme para no desentonar. Este fue un momento culminante que muy pocos pudieron notar.
MSA: Serrat es un músico cercano y apreciado por distintas generaciones ¿a qué se debe su éxito entre los jóvenes?
JAB: Serrat es un canta-autor para todas las décadas que ha cubierto su existencia. La respuesta a esta observación es porque es un artista universal que le ha medido el pulso al cambio de la historia y los tiempos. Como en otras ocasiones por razones diversas lo perdí de vista, pero no en el horizonte de las memorias incandescentes que dejan cicatrices imposibles de borrar. El lapso entre 1987 y 1992, no supe mucho de su producción discográfica, hasta que llegó; “Utopía” como la explicación de los grandes cambios mundiales después del colapso de la Unión Soviética. Nuevamente Serrat acertó en todo desde las crisis existenciales de una nueva realidad, la historia indirecta de la emigración española durante el siglo veinte como una consecuencia del supuesto “descubrimiento” de Colón de las Américas. El álbum fue puesto al acceso del público en 1992 durante las celebraciones de quinientos años del “descubrimiento”. De hecho, la canción meridiana sobre la causa de la constante migración española hacia las Américas está fundamentalmente resumida en “Juan y José.” Como Hegel lo establece en su lógica proposicional; “no hay efecto sin causa; el único efecto sin causa es Dios.” En la canción de Joan Manuel, es la pobreza y el atraso; males endémicos que España ha sufrido por centurias. En este caso el motivo más poderoso no es emigrar, sino más bien escapar del país y no regresar nunca más. José emigra mientras Juan se queda para continuar su amistad mediante “cartas con olor a ron cargadas de promesas». «Que Juan leía cuando ponían la mesa y releía sin prisa en el café.” La amistad epistolar perdura por cincuenta años; hasta que se vuelven a encontrar en el mismo lugar como si nunca hubiese ocurrido nada. Desde luego, otros temas como el drama corto de una fijación y atracción psicológica basada en el intercambio casi maniático de miradas en “Mírame y no me toques”, el dueto romántico en “Pendiente de ti” y, por supuesto, “Utopía” hacen de esta producción un logro acertado y muy original.
MSA: ¿Serrat invita a reflexionar? ¿Cuánto ha influenciado su música en el ámbito sociopolítico?
JAB: Lo social es uno de los elementos que hacen a Joan Manuel universal. Más tarde después de Utopía, vino “Nadie es Perfecto” la actualidad social como el caso de “Niño Silvestre” la historia de los niños que crecen en las favelas, los arrabales, e inmundos lugares donde la basura es depositada sin medir las consecuencias y los cerros; Además, a esto se suma la realidad abrumadora y aterradora de los que viven en las calles o bajo los puentes como “Benito”. La conexión emocional en el paralelismo de “La Abuelita de Kundera.” y su propia abuela, ficticia o real; y el mensaje contra el racismo en; “Te Guste o No.” son testimonios de realidades que nos afectan a diario y que a veces se repiten tanto que nos alienan hasta el punto de tomarlas como algo normal. Serrat vuelve a ser la voz de una conciencia colectiva que intrínsecamente sigue la búsqueda, abrumadoramente interminable por cambios y justicia social. Joan Manuel es un ser político dentro de la definición de Platón que define al ser humano como un animal político. Pero la política es solo un agente de cambio o control, y no una actividad exclusivamente filosófica. Machiavelli vivió una vida de frustraciones debido a su alejamiento del poder político, y se sumergió en el estudio de la historia dentro de los clásicos, el arte dramático, y la poesía. Como dramaturgo, particularmente en lo relacionado a la comedia política como en Mandragola, pudo ser una gran influencia sobre el bardo de Avon: William Shakespeare, quien de paso vivió un tiempo en Italia cuando la península era el centro de las artes escénicas en Europa.
En otra ausencia de no tener contacto con sus producciones después de seis años me reencontré con Serrat en “Sombras de la China,” y más importante aún, con “Versos en La Boca.” Nuevamente el tema de los migrantes negros del África se trae a la palestra en “África”; lo existencial en la emoción destructiva y peligrosa de, “Así en la Guerra como en los Celos.” y la nunca infaltable canción romántica, una firma del artista que está presente en todos sus discos; “Es Caprichoso el Azar.” Esta canción es parte de su repertorio en esta despedida que, según Joan Manuel, no es permanente. Lo permanente se puede resumir de la siguiente manera; “Pero los muertos están en cautiverio. Y no nos dejan salir del cementerio.” Mientras Serrat siga libre y muy lejos de caer en cautiverio, esperamos tenerlo en nuestras vidas por mucho tiempo más. Dentro de la parte romántica de su repertorio quizás debió existir un espacio para canciones como; “Enrte un Hola y un Adiós.” y por supuesto una de mis favoritas de Utopía; “Pendiente de Ti.” Obviamente, con una colección tan vasta de canciones es imposible pedir gustos, aunque, “contra gustos no hay disputas.”
MSA: ¿Qué destaca de la universalidad de Serrat?
JAB: La diversidad de los temas, el puente literario con los poetas del pasado y de los más recientes como en el caso de Mario Benedetti tiene un valor incalculable para generaciones que sin el soporte de la melodía nunca hubiesen conocido a Machado, Hernández y por supuesto a un poeta más contemporáneo como Benedetti. La manera de traer al mismo nivel de interés a una audiencia de generaciones que parecen no reconocer el paso del tiempo frente a los conflictos diarios relacionados con la injusticia social, la soledad, la enajenación, los dramas existenciales de momentos históricos específicos, y obviamente la incertidumbre del futuro; es simplemente algo extraordinario, particularmente dentro de las sociedades hispano parlantes donde la memoria histórica es casi inexistente. Cabe apuntar que vivimos en tiempos donde la lectura es un ejercicio “pasado de moda” ante el avance de los recursos electrónicos. El incremento del nivel del déficit de atención hace la actividad del control de las masas más efectiva, y el uso de la ignorancia como instrumento de enajenación y por ende control. Es en este punto donde el legado de Serrat se vuelve incomparablemente singular. Es muy importante recalcar que es la firma indeleble de un cantautor y filósofo que invita a su audiencia a sentir y a pensar. La última categoría converge dentro de los requisitos inapelables para el Nobel que es el ser filosófico que reconoce su papel dentro de su universo.
MSA: ¿Por qué impulsar el Nobel a Joan Manuel Serrat?
JAB: Bob Dylan fue galardonado con el premio Nobel de literatura en el 2016. Dylan mostró indiferencia casi total por el Nobel, y mantuvo al mundo de la literatura en vilo si lo aceptaría o no. Dylan, al igual que el próximo Nobel; Bruce Springsteen, son poetas, pero no alcanzan la categoría de músico. En su lugar son el equivalente de los troubadours de la Europa medieval transmitiendo mensajes y entretenimiento con mensajes políticos profundamente filosóficos que son un despertar de la calma de la pesadilla de la alienación. Como Benedetti propone en, “El sur también existe.” este universo olvidado reclama el reconocimiento de sus héroes y poetas. Joan Manuel Serrat por su enorme legado lírico, el que no ha sido, por cierto, evaluado a profundidad es uno de los nuestros. Si a Joan Manuel se le otorga el Nobel de literatura, yo sé que para él no va ser un logro personal, sino un regalo para sus amigos, y sus Malas Compañías; que “son unos malhechores. Convictos de atrapar sueños al vuelo. Que aplauden cuando el sol se trepa al cielo; y me abren su corazón como las flores”. En lo personal, prefiero estar del lado de las Malas Compañías. De paso, debo agregar, que también mi madre me advertía de las malas compañías. Ahora mis amigos son peores, pero a pesar de sus defectos y tragedias los quiero así. La mayoría se han ido para no volver, y otros como lo atestigua Alberto Cortez en su inmortal “Distancia” que dice, de los otros; “Quien sabe dónde se han ido.”; y “que habrá sido de ellos.” Desde luego en lo esencial no han cambiado un ápice; “Mis amigos son gente cumplidora que acuden cuando saben que yo espero. Si les roza la muerte disimulan; que pa’ ellos la amistad es lo primero.” El Nobel para Joan Manuel solo sería reconocer su universalidad e influencia que ha trascendido generaciones por casi seis décadas. Será honrar su discurso poético que contiene un mensaje crítico y alentador para hacernos mejores. Ser conscientes nos hace mejores seres humanos frente a lo social y la naturaleza. Qué contribución más grande se puede esperar de un artista de esta dimensión, si su aporte es para toda la humanidad tan necesitada de este mensaje de ternura, amor, y conciencia. Darle el Nobel es solo reconocer que hemos recibido su mensaje. Para finalizar y repetirme de manera decididamente intencional; Gracias Joan Manuel Serrat por hacer la vida más consciente y sobre todo real. Gracias una vez más, por ser ese amigo que no me conoce pero que aprecia tu amistad más allá de lo preciso, y que puedes hacerme reír y, al mismo tiempo, “llorar cuando nadie me ve.”
Inés Mónica Archer
Artista y gestor cultural; enseña español en la Universidad de Hofstra y la Universidad de Aldelphi, Nueva York; Directora, bi/Coa: Base Intercultural / Comunidad de las Américas; Doctora en Artes Visuales, Universidad Complutense, Madrid; Maestría en español, St. John’s University, Nueva York

