Redacción LVI
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha dado el paso definitivo para consolidar su liderazgo. Según revelan documentos del Registro de Agentes Extranjeros (FARA) del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Rodríguez ha formalizado la contratación de servicios legales y estratégicos en California para preparar su próxima campaña electoral.
Este movimiento confirma que la mandataria buscará permanecer en el poder a través de la vía de las urnas, en un escenario político que ha cambiado drásticamente tras la captura de Nicolás Maduro a principios de este año.
Rodríguez ha designado al abogado Jihad Smaili como su representante clave ante la Casa Blanca y el sistema judicial estadounidense. El contrato asignado a Smaili abarca tres frentes críticos para la estabilidad del actual gobierno de transición:
- Litigios de PDVSA y Citgo: Gestión de los casos legales pendientes para proteger los activos energéticos de Venezuela en el exterior.
- Relaciones Diplomáticas: Asesoría estratégica para fortalecer el vínculo con el Departamento de Estado bajo la administración de Donald Trump.
- Campaña Electoral: El documento menciona explícitamente la preparación de una “futura campaña política”, despejando las dudas sobre sus ambiciones presidenciales.
El nuevo esquema Caracas-Washington
El anuncio ocurre en un clima de normalización diplomática. Tras el enjuiciamiento de Maduro, la administración Trump restableció relaciones con Caracas, permitiendo que Rodríguez impulsara reformas de alto impacto, como la apertura petrolera al capital privado y nuevas leyes de amnistía.
Aunque aún no se ha definido la fecha oficial para los comicios, la contratación de asesoría en suelo estadounidense sugiere que la presidenta encargada busca una validación internacional y una estructura de campaña profesional para enfrentar el proceso electoral. Con el respaldo de la Casa Blanca y el control de la transición, Rodríguez se posiciona como la figura a batir en la nueva etapa democrática del país.

