Autoretrato
Por Juan Carlos Diez
3 de octubre de 2026
En uno de los salones del Museo Palacio Vergara de Viña del Mar se ha inaugurado la fascinante exposición Retratos de la destacada artista chilena Ana Taulis (1962-2025). La muestra reúne más de 50 pinturas de rostros humanos.
Ana Taulis es una pintora chilena, nacida en Puerto Aysén y formada en la Escuela Experimental de Educación Artística. Luego vivió y trabajó en Santiago y desarrolló una trayectoria independiente desde los años 80, con exposiciones también en Argentina, España, Inglaterra y Alemania. Su obra se centró en una pintura pura, en la memoria y en las atmósferas.

En la exposición, se presenta una gran variedad de rostros que perpetúan emociones a través de lo imperfecto. De esa manera, se configura la primera exposición temática de uno de los principales géneros pictóricos de la destacada artista nacional.
A nivel general, su pintura me parece especialmente seductora por algunas características que a continuación reseño:
* El retrato y el paisaje son dos ejes importantes de su obra.
* Trabaja mucho con materia, veladuras, manchas y transparencias, buscando que la pintura sugiera más que describa. Ella habla de mirar “lo que hay detrás de las capas”.
* Desarrolló un lenguaje propio. Quizás este sea el aspecto más importante. Taulis no parece haber construido su obra siguiendo una escuela o una tendencia dominante. Su formación comenzó en la Escuela Experimental de Educación Artística y posteriormente desarrolló, en buena medida, un camino independiente. Ella misma ha señalado que su estilo se fue construyendo de manera solitaria y autodidacta.
Eso explica que su pintura sea difícil de encasillar completamente: hay figuración, expresionismo, poesía, materia, memoria y una cierta indefinición de las formas.

* Hay una preocupación por la memoria, lo íntimo y lo emocional. Una entrevista de 2018 destaca precisamente el carácter introspectivo y expresivo de su pintura.
* Su formación fue bastante poco convencional: estudió también escultura, escenografía y joyería, y posteriormente desarrolló buena parte de su lenguaje pictórico de manera autodidacta.
* En 2025 presentó “Tocar el borde” en la Corporación Cultural Las Condes, donde se destacaron sus pequeños formatos, paisajes, escenas y floreros, así como la delicadeza de su tratamiento de la materia.
* Convierte la imperfección en un recurso expresivo. En Taulis, la imperfección no necesariamente significa falta de precisión. Es una decisión estética. Una línea que desaparece, un rostro que no termina de configurarse, una mancha, una mirada ambigua o una figura que parece estar a medio camino entre aparecer y desaparecer pueden decir más que una representación perfectamente acabada.
* En sus cuadros el retrato no busca simplemente «parecerse» a alguien. Aquí está, a mi juicio, una de las claves para entender la exposición Retratos.
Taulis utiliza el rostro humano como punto de partida, pero su interés parece estar menos en reproducir físicamente a una persona que en hacer visible algo de su interioridad. Ella ha explicado que desde muy joven descubrió que podía utilizar el retrato para transmitir sensaciones y estados emocionales. Su pintura, por tanto, no es solamente descriptiva: intenta sugerir. Por eso sus rostros pueden aparecer parcialmente definidos, deformados, velados o incompletos. Un crítico ha descrito precisamente su trabajo como la creación de «rostros inacabados», vinculados a una cierta incertidumbre. Hay rostros que el tiempo no consigue borrar. En los retratos de Ana Taulis, cada mirada parece guardar una historia, una emoción y una parte de ese instante en que la artista decidió detener el tiempo. De esa manera, los rostros vuelven a hablar de la obra de Ana Taulis.

La artista ocupó la pintura como lenguaje y registro de procesos internos. En su obra la mirada está puesta en lo que hay detrás de las capas, en lo que esta debajo o más lejos, ya sea materialmente, dada su técnica, o simbólicamente, por su interés en la indefinición de las cosas o en su atención ante el misterio.
La muestra se compone de retratos que han sido construidos mentalmente. Nos hace oscilar entre rostros que reconocemos como tales y otros que apenas alcanzamos a deducir. Son, en su mayoría, imágenes de figuras femeninas o andróginas. Algunas de una belleza lozana y muchas que se transforman con una belleza inquietante.
En las pinturas se percibe un estado psíquico o espiritual. Los cuerpos, tan llenos de movimiento interior, llegan a borrar sus facciones. La fisonomía que debería mostrarse elocuente, así nos dice mucho más, puede que más de lo que esperamos. Quien los mira suele quedarse con ellos rondando en la memoria como si fuesen fantasmas o compañías.

Antonia Taulis, hija de la artista, escribió lo siguiente hace un tiempo a raíz de encontrar un muy especial material pintado:
Al intervenir cientos de tarjetas que una vez le sobraron, la pintora, convierte la serialidad de ellas, en un pueblo de habitantes repetidos. Su mirada, cautiva por la inmovilidad del retrato, vio inmemorables veces el mismo rostro. Y todas las veces, le desgastó la piel con su paño y su pincel, por encontrar algún gesto que las anime. Hizo incisiones con el filo y el frío de la pluma y la tinta, que luego curó y corrigió con gruesas pastas y veladuras, como si fuesen gasa, ungüento o rubor, sobre un pequeño y móvil soporte; dejando siempre expuesta la belleza, a la sabia espera de su secado.

A su vez, ella misma, respondió algunas inquietudes planteadas, las que reproduzco a continuación:
¿Cómo describirías a Ana Taulis como persona, más allá de su condición de artista?
Muy observadora y perceptiva, empática e introspectiva. Necesitaba mucho tiempo privado que pasaba sobre todo en su taller. Ese espacio siempre era silencioso y lo cuidaba mucho.
El retrato ocupa un lugar muy particular en su obra. Desde tu conocimiento de Ana, ¿qué crees que buscaba realmente cuando se enfrentaba a un rostro?
Ana tenía una sensibilidad muy grande para leer a las personas y a la vez era atraída de forma especial por algunos rostros de una forma estética, por bellezas extrañas o también clásicas. Entonces, buscaba plasmar lo que veía, ocupando su medio para eso, la pintura.
Al observar hoy sus retratos, ¿qué elementos te parecen más reveladores de su personalidad y de su sensibilidad como artista?
La soltura y la expresividad de los trazos, la información escondida que hay en cada uno de ellos. La capacidad de transmitir a través de ellos la información que percibe en la profundidad de la psiquis humana.

Si tuvieras que escoger una sola idea, emoción o pregunta que te gustaría que el público se llevara consigo después de contemplar esta exposición, ¿cuál sería?
Introspección, mirada interior reflejada en un otro, una otra que está en los retratos.
Desde este espacio, felicitamos a la artista que, con gran compromiso con su sentir y creatividad, nos transporta hacia sus emociones y recuerdos a través de cada una de las obras presentadas. También, felicitamos a la familia que desea mantener viva la obra de Ana Taulis, entre los que destacamos: José, Luciano, Catalina y Antonia Taulis.
Información
Ubicación del Museo Palacio Vergara: Errázuriz 596, Viña del Mar, Chile
Horario de funcionamiento: martes a domingo de 10:00 a 17:30 horas
Duración: la muestra estará abierta desde el 2 de octubre hasta el 20 de diciembre de 2026
La entrada es gratuita
Redes Sociales de la artista: @anataulis_legado
Pueden seguir al Museo Palacio Vergara en @museopalaciovergara y al Departamento de Cultura en @culturasvina. Allí conocerán todos los panoramas y eventos que ofrece el Municipio de Cuidados de Viña del Mar a la comunidad.

