Redacción LVI
En un movimiento que marca un giro táctico en la crisis de Oriente Medio, el presidente Donald Trump anunció la suspensión temporal del “Proyecto Libertad”. Esta operación militar, que consistía en la escolta armada de buques comerciales para garantizar el flujo petrolero en el estrecho de Ormuz, entra en una pausa operativa tras señales de un posible deshielo con Teherán.
A través de sus redes sociales, el mandatario aclaró que, aunque el bloqueo general se mantiene firme, la escolta activa será frenada para facilitar el diálogo: “Hemos acordado mutuamente que el Proyecto Libertad será pausado por un corto período de tiempo”, afirmó.
Trump justificó esta desescalada citando un “gran progreso” en las conversaciones recientes. El presidente destacó la importancia de la mediación de terceros países, señalando específicamente el papel de Pakistán como puente entre Washington y el régimen iraní para alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades.
Del campo de batalla a la mesa de negociación
El anuncio llega poco después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, informara el cierre de la fase de ofensiva militar directa. Según la diplomacia estadounidense:
- Objetivos cumplidos: El Pentágono considera que la presión militar logró las metas estratégicas iniciales.
- Transición estratégica: La administración considera que las condiciones son óptimas para pasar de la «presión bélica» a una negociación de alto nivel.
- Mantenimiento del bloqueo: A pesar de la pausa en la escolta de buques (Proyecto Libertad), las sanciones y el bloqueo económico siguen en pleno vigor como medida de presión.
Este anuncio ha generado una reacción inmediata en los mercados internacionales, reforzando la tendencia a la baja en los precios del petróleo ante la perspectiva de una estabilización en una de las rutas marítimas más críticas del mundo.

