Foto Licza Gómez
Redacción LVI en colaboración con María Fernanda Elvir
Rigoberto Gómez Murillo, nacido el 16 de diciembre de 1944 en Talanga, Honduras, es una figura emblemática del balompié catracho. Se destacó como un delantero letal y es recordado como el máximo goleador hondureño en enfrentamientos eliminatorios contra
Costa Rica.
Sus primeros pasos los dio en las ligas menores de equipos como Motagua, Gimnástico y Federal. Sin embargo, su consolidación absoluta llegó en 1966 cuando fichó por el CD Olimpia. Se convirtió en un referente indiscutible del club blanco, donde demostró su olfato goleador y compromiso hasta el momento de su retiro en 1980.
Éxitos con el Olimpia
Su etapa en el Olimpia fue dorada, logrando conquistar cinco títulos de liga nacional. El punto máximo a nivel de clubes fue la obtención de la Copa de Campeones de la Concacaf en 1972, un logro que posicionó al equipo y a él personalmente en la historia grande de Centroamérica.

La Hazaña de 1972 en el Saprissa
El 10 de diciembre de 1972 se escribió una página inolvidable en el estadio Ricardo Saprissa. Ante una afición tica intimidante, Gómez fue el héroe de la selección catracha al marcar un gol agónico en el empate 3-3. Este resultado no solo hizo vibrar al estadio, sino que fue clave para eliminar a Costa Rica de la contienda mundialista.
El Premundial de Haití 1973
Fue pieza fundamental en la histórica clasificación al premundial de Haití. Compartió cancha con una generación brillante de futbolistas como Chema Durón, Jaime Villegas, «Mozambique» Álvarez, Rubén Guifarro, Blandón, Ártica, Jorge Bran, Selvin Cárcamo, Jimmy Steward, «El Chele» Sosa, Allan Young, Mariano Godoy, Mon Paz, Shinola Matamoros y el mítico Óscar «Martillo» Hernández, todos bajo la dirección estratégica del profesor Carlos Padilla y su asistente Quique Grey.
Reconocimiento Nacional
El impacto de sus actuaciones fue tal que, en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, se instaló una placa en honor a aquel partido contra Costa Rica. Dicho reconocimiento simboliza el momento exacto en que Honduras se sacudió la «paternidad» futbolística costarricense, marcando un antes y un después en la confianza del jugador hondureño.

En su época en el CD Olimpia
¿Cuál es el origen de su apodo?
Es ampliamente conocido como «La Shula» o «La Chula», un sobrenombre que lo ha acompañado a lo largo de las décadas y por el cual es identificado por la afición veterana.
¿Cómo se distingue de su hijo?
Al tener un hijo con el mismo nombre, Rigoberto Gómez (el jugador nacionalizado guatemalteco), se le identifica a menudo como el «padre» o «el veterano» para diferenciar al ídolo de los años 70 de su sucesor en el fútbol profesional.

Foto Prensa Libre: Michelle Poujol
¿A qué se dedica actualmente?
Reside en Nueva York, Estados Unidos. A pesar de los años, su pasión por el fútbol se mantiene vigente a través de su participación en ligas de veteranos en Ferry Point, donde aprovecha para reunirse con la comunidad hondureña que vive en la zona.
Hoy, «La Chula» disfruta de una vida tranquila rodeado de sus seres queridos, atesorando con profundo sentimiento aquellos años donde su esfuerzo en la cancha se convirtió en la alegría de todo un país. Es reconfortante saber que, aunque el tiempo pase, la huella que
dejó en el césped permanece viva; él es, sin duda, un hombre que hizo vibrar corazones y cuyos goles siguen resonando con orgullo en la memoria eterna del fútbol catracho.
Fue uno de los delanteros más emblemáticos del Club Deportivo Olimpia y de la Selección Nacional de Honduras durante las décadas de 1960 y 1970. Su potencia ofensiva y estilo aguerrido lo convirtieron en una figura inolvidable del fútbol catracho.
Con Olimpia, “La Chula” ganó cinco títulos de liga siendo pieza clave en la conquista de la Copa de Campeones de la CONCACAF en 1972, un logro histórico para el club y el país, brillando en la Selección Nacional de Honduras.

Su legado sigue vivo en la memoria de los aficionados que lo vieron jugar en las canchas hondureñas. “Chula Gómez” representa una generación de oro que marcó el camino para el desarrollo del fútbol catracho.
Casado con la Sra. Martha Lainez, 3 hijos: Likza, Rigoberto JR y Greice Gómez. 5 nietos: Michael, Ximena, Santiago, Ariana y Valeria.
La Voz Internacional dedica este homenaje en el Día del Padre al Crack que en su momento brilló dando gran satisfacción a todos los aficionados amantes del deporte .
Fotos: tomadas de Google.

