International, UN Office
Lorena Ramos es artista profesional y Embajadora del Arte por la Paz Mundial (ONU). Su obra trasciende la estética para convertirse en una herramienta de transformación social y sanación espiritual. A través del Piramidismo Cromático Almático, Lorena utiliza el color como una vibración que conecta con la memoria emocional y la resiliencia.
En esta charla, exploramos cómo su historia personal y su innovador enfoque de NeuroAlma Transmutativa convierten la pintura en una misión humanitaria dedicada a sembrar paz y dignidad en el mundo.
Desde tu rol en la ONU, ¿cómo puede una pincelada ayudar a sanar conflictos sociales y promover la paz?
Para mi, una pincelada no es solo un trazo de color: es un mensaje de humanidad que puede sembrar semillas de paz, recordando que la sanación social empieza por la sensibilidad, la empatía y la conexión entre las personas.
¿En qué momento el arte se convirtió en tu motor de sanación y dignidad?
Ese momento llegó cuando el arte dejó de ser solo una expresión y se convirtió en un espejo de mi alma, un espacio donde yo pude enfrentar mi dolor, reconocer mi fuerza y reclamar mi dignidad. Fue cuando cada trazo, cada color y cada forma empezaron a hablar por mi, a liberar emociones que las palabras no podían contener, y a reconstruir mi esencia herida en algo hermoso y poderoso. En ese instante, el arte dejó de ser un pasatiempo o una pasión: se volvió mi refugio, mi medicina y mi declaración de valor frente a la vida.
¿Cómo logras equilibrar temas crudos, como la violencia doméstica, con la búsqueda de luz y esperanza en el lienzo?
Manejo ambas a la vez, y permito que mi fe con luz les ilumine. No niego el dolor, lo transformó: el color, la forma y la geometría espiritual convierten el caos en conciencia. Mi obra parte de la violencia, pero siempre conduce a la dignidad, la sanación y la posibilidad de renacer.
¿Qué mensaje envías a las mujeres artistas que buscan usar su creatividad como herramienta de empoderamiento?
Mi mensaje para las mujeres nace desde el alma:
Crean profundamente en ustedes mismas. Deténganse a conocerse, a reconocerse, a honrar la capacidad divina con la que Dios las creó. Dentro de cada una habita un don sagrado, un talento confiado por Él a sus manos y a su corazón. No es casual, es propósito. Cuando una mujer despierta a esa verdad, su luz no solo la transforma a ella, sino que irradia sanación, conciencia y amor. Ese talento como herramienta, cuando se vive con fe y valentía, tiene el poder de cambiar el mundo.
Si pudieras sembrar un solo sentimiento en quienes ven tu obra, ¿cuál elegirías?
Elegiría la gratitud.
Cuando vivimos con gratitud, puede que ningún tipo de dolor desaparezca por completo,pero pierde poder, entonces nace un tipo de dignidad en nosotros y podemos seguir de pie.
¿Cómo cambia la perspectiva de un artista cuando entiende que su trabajo es una responsabilidad humanitaria?
Como artista, ya no creo solo desde la inspiración, sino desde el compromiso. Desde mi inicio en un sin fin de exhibiciones, he sido testigo de diversas sensaciones, inclusive el llanto he visto gente llorar y conectarse con mis obras. Fue entonces Mi sensibilidad se convirtió en un puente entre el dolor y la dignidad, entre lo invisible y lo que necesita ser visto.
Entiendo que cada color, cada forma y cada silencio en mi obra tiene un propósito: acompañar procesos humanos reales. Mi arte sana, denuncia, despierta y abraza. Ya no es solo expresión; es responsabilidad humana.

Ante un lienzo en blanco, ¿trabajas desde la intuición pura o sigues un proceso de preparación creativa?
Ante un lienzo en blanco, trabajo desde la intuición y desde la preparación creativa. La intuición marca el primer impulso: es el canal que me conecta con la emoción, la memoria y la intención espiritual de la obra. Al mismo tiempo, existe un proceso consciente de preparación, donde reflexiono, observo y me dispongo interiormente antes de comenzar.
Tu trabajo se inscribe en el movimiento creado por el maestro Gonzalo Tayo Silva. ¿Qué es lo más valioso que has aprendido de su visión y cómo lo has adaptado a tu propio lenguaje?
Lo más valioso de su visión para mí es comprobar y ser testigo de lo maravilloso que puede ser el arte cuando dejamos por fuera el ego interior y trabajamos juntos en armonía.
El Piramidismo Cromático, creado por el maestro Gonzalo Tayo Silva “Gotasi”, ordena la frecuencia y la vibración del color, sirviendo como una fuente donde otros enfoques artísticos pueden nutrirse y fusionarse.
El Piramidismo Cromático establece el orden vibracional; mi enfoque almático aporta intención, y el Neuro-Alma Transmutativa permite que esa vibración se transforme en conciencia y sanación. Juntos, convierten el lienzo en un espacio vivo donde la energía se siente y la conciencia se expande.
Como artista de proyección global, ¿has notado si el lenguaje del color y el “alma” se entiende igual en todas las culturas o hay variaciones según el país donde expones?
El color y el alma son universales, pero cada cultura los interpreta desde su propia memoria.
El alma siente primero —el dolor, la esperanza, la fe y la paz no necesitan traducción.
El color, en cambio, dialoga distinto según la historia de cada pueblo.
Por eso no pinto para un país.
Pinto para el alma humana.
Y cuando el alma responde, el arte ya cruzó todas las fronteras.
Lorena, para concluir, ¿qué mensaje final te gustaría dejarle a todas las personas que hoy buscan un propósito o un camino de paz en medio de tiempos tan inciertos?
Les diría que no pierdan la fe, que incluso en medio de la incertidumbre, la luz siempre encuentra su camino. Cada paso, por pequeño que parezca, es un acto de esperanza; cada gesto de amor propio y de cuidado hacia los demás es un puente hacia la paz. Confíen en su fuerza interior, en su capacidad de transformar el dolor en creatividad, y permitan que su corazón sea guía en cada decisión. La paz empieza dentro de uno mismo, y desde allí puede irradiar al mundo.
“En este mes del amor y la amistad, celebremos los abrazos que nos levantan, las sonrisas que nos inspiran y el cariño que nos transforma. Que cada gesto sea un reflejo de luz y gratitud.”
A todas las mujeres del mundo muchas felicidades, y que su voz sea escuchada, su talento reconocido y su camino lleno de oportunidades. A todas las mujeres: gracias por inspirar al mundo con su esencia y su coraje.”
¡Bendiciones!
Textos: Maria Fernanda Elvir.

