Por LVI
Nadine Menéndez, esposa del exsenador estadounidense Bob Menéndez, inicia formalmente el cumplimiento de su pena privativa de libertad en una prisión federal. La entrega oficial ante las autoridades se concreta luego de que el tribunal a cargo de su caso rechazara una última apelación de la defensa, la cual solicitaba una extensión de los plazos de libertad condicional para continuar un tratamiento médico contra el cáncer de mama.
En septiembre del año pasado, Menéndez fue sentenciada a cuatro años y medio de cárcel (54 meses) por su implicación directa en una red de tráfico de influencias liderada por su esposo. La justicia demostró que la pareja recibió sobornos consistentes en dinero en efectivo, lingotes de oro y automóviles de lujo a cambio de favores diplomáticos y legislativos para beneficiar a Gobiernos extranjeros.
La batalla legal por postergar el encarcelamiento
Aunque el tribunal había otorgado concesiones previas a Menéndez para que atendiera su condición médica en libertad, la última solicitud fue denegada formalmente:
- Petición de la defensa: Los abogados del entorno Menéndez solicitaron aplazar la fecha original de reclusión —fijada para el pasado 10 de julio— hasta el 30 de octubre de este año, con el propósito de finalizar un nuevo ciclo de terapias oncológicas externas.
- Dictamen del tribunal: La corte de justicia desestimó el argumento y ratificó la orden de entrega. Con base en informes del Departamento de Justicia, se determinó que la Oficina Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés) cuenta con el personal y la infraestructura especializada para tratar reclusas de alta complejidad médica.
Infraestructura penitenciaria bajo la lupa
La fiscalía federal del caso respaldó la decisión del juez, asegurando que el sistema carcelario estadounidense se encuentra capacitado para garantizar la continuidad asistencial de los reos con patologías severas:
“La Oficina Federal de Prisiones atiende a muchos reclusos con diversas afecciones médicas, incluidas aquellas que estaban siendo tratadas por profesionales médicos externos antes de que el recluso se entregara. Lo mismo ocurre en este caso”, precisó la resolución judicial divulgada por medios de comunicación como la cadena NBC.
Con el ingreso a prisión de Nadine Menéndez, las autoridades judiciales cierran uno de los capítulos más mediáticos de la trama criminal, mientras el exsenador demócrata por Nueva Jersey agota sus propios recursos de apelación tras el histórico escándalo de corrupción política que forzó su salida del Capitolio.

