Redacción LVI
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, salió ayer en defensa del papa León XIV, luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzara una serie de críticas frontales contra el pontífice a través de sus redes sociales.
A través de su portavoz, Stéphane Dujarric, Guterres expresó un «inmenso respeto» por la figura del Papa, subrayando la alineación de valores entre la Santa Sede y la ONU en momentos de alta tensión global.
El origen del conflicto: Irán y Venezuela
La disputa comenzó cuando el papa León XIV emitió mensajes a favor de la paz, criticando las recientes acciones militares y diplomáticas de la administración Trump en Irán y su intervención tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
La respuesta de Trump en Truth Social fue inmediata y cargada de dureza:
«No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que considere terrible que EE. UU. haya atacado a Venezuela. Y no quiero un papa que me critique cuando hago exactamente aquello para lo que fui elegido», escribió el mandatario.
Trump llegó incluso a acusar al pontífice de «complacer a la izquierda radical» y de ser deficiente en materia de política exterior.
Una alianza por la paz: ONU y Vaticano
Ante estos señalamientos, la ONU reafirmó la solidez de su relación con el Vaticano. Dujarric destacó que Guterres y León XIV —quienes mantuvieron una audiencia privada el pasado mes de junio— comparten una agenda común basada en:
- La prevención de conflictos internacionales.
- La promoción de la paz global.
- El respeto irrestricto a la dignidad humana.
El respaldo de Guterres no es solo un gesto de cortesía, sino una validación del papel de mediador que la Iglesia Católica ha intentado ejercer en medio del bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz y la transición política venezolana, temas que han puesto al Vaticano en rumbo de colisión directa con la doctrina de «Estados Unidos Primero» de Donald Trump.

