POR: MARVIN ESTRADA
En una noche desbordada de emociones en Harrison, D.C. United dejó atrás su crisis ofensiva y rescató un empate 4-4 frente a New York Red Bulls en un partido que fue un auténtico espectáculo de ida y vuelta. Ocho goles, errores defensivos y ráfagas de talento marcaron un duelo que reflejó tanto el potencial como las fragilidades de ambos equipos.

El gran protagonista fue Tai Baribo, quien firmó un doblete decisivo, incluido el tanto del empate al minuto 80. El delantero sigue cargando con el peso ofensivo del equipo capitalino, sumando seis de los ocho goles del club en la temporada. A su lado, Jackson Hopkins fue clave con un gol y una asistencia, liderando la reacción de un D.C. que llegó a estar dos goles abajo.

El inicio fue todo para Nueva York. Con goles de Julian Hall y Ronald Donkor en los primeros 21 minutos, los locales tomaron ventaja 2-0 aprovechando errores defensivos, incluido un desvío de Aaron Herrera. Sin embargo, Baribo descontó antes del descanso, encendiendo la reacción visitante.
En la segunda mitad, Jorge Ruvalcaba brilló con dos golazos para los Red Bulls, pero D.C. respondió con carácter. Hopkins y nuevamente Baribo igualaron el marcador en cuestión de minutos, aprovechando espacios en la zaga rival. Cuando parecía que Nueva York retomaba el control, Baribo apareció otra vez, empujando el balón en el área tras asistencia de Silvan Hefti para sellar el definitivo 4-4.
El empate deja sensaciones encontradas. D.C. United rompe su sequía goleadora pero extiende su racha sin victorias, mientras New York Red Bulls confirma su fragilidad defensiva. Un punto para cada uno, en una noche donde el fútbol fue puro espectáculo.

