Redacción LVI
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una alerta crítica sobre las condiciones de vida en la Franja de Gaza. Según el organismo, el 80% de los refugios para desplazados enfrenta infestaciones masivas de plagas y roedores, una situación que pone en peligro inminente la salud de más de 1.4 millones de personas que buscan protección en estas instalaciones.
El hacinamiento extremo y la destrucción de la infraestructura básica han convertido los centros de refugio en focos de infección, superando la capacidad de respuesta de los equipos médicos locales.
Crisis de enfermedades cutáneas y parásitos
La falta de higiene y el limitado acceso a agua potable han disparado los diagnósticos de afecciones que se creían controladas. En lo que va de 2026, se han contabilizado decenas de miles de casos de:
- Sarna y piojos: Propagados rápidamente debido al contacto estrecho en los refugios.
- Infecciones parasitarias: Derivadas de la presencia de roedores y la gestión deficiente de residuos.
- Dermatitis severas: Agravadas por la escasez de medicamentos básicos y jabón.
La OMS atribuye este deterioro acelerado al colapso del sistema sanitario. Los daños sufridos por los hospitales y clínicas durante el conflicto han dejado a la población sin barreras de contención frente a las enfermedades.
«Si no se intervienen las condiciones de vida de forma inmediata, el riesgo de pasar de infecciones cutáneas a brotes epidémicos masivos es extremadamente alto», advirtió el organismo internacional.
La comunidad internacional enfrenta el reto de canalizar ayuda humanitaria no solo en forma de alimentos, sino también mediante kits de higiene y servicios de control de plagas, elementos vitales para evitar que una crisis de salud pública se transforme en una catástrofe epidemiológica sin precedentes en la región.

