Jugada de gol de Haaland
Por Juan Carlos Diez Para La Voz Internacional de New York
Brasil quedó eliminado del Mundial 2026 tras caer por 2-1 ante Noruega en un partido que dejó una mezcla de frustración para la «Canarinha» y euforia para los escandinavos. Durante gran parte del encuentro, el equipo dirigido por Carlo Ancelotti controló algunos pasajes del juego, pero nunca logró imponer el ritmo ofensivo que tradicionalmente caracteriza al fútbol brasileño. Noruega, en cambio, apostó por un planteamiento disciplinado, con líneas compactas, paciencia para esperar su oportunidad y una enorme eficacia en los momentos decisivos.
La gran ocasión del primer tiempo fue para Brasil. Un penal le dio la posibilidad de adelantarse en el marcador, pero Bruno Guimarães no pudo convertir tras una gran intervención del arquero Ørjan Nyland. Esa acción terminó siendo un punto de inflexión: Brasil perdió confianza, mientras Noruega entendió que podía competir de igual a igual. Vinícius Júnior también dispuso de una oportunidad clara antes del descanso, pero tampoco logró vencer al guardameta noruego.
En la segunda mitad, el partido se mantuvo equilibrado hasta los últimos minutos. Cuando parecía que el empate conduciría a una prórroga, apareció la gran figura del encuentro: Erling Haaland. A los 79 minutos conectó de cabeza un preciso centro desde la izquierda para abrir el marcador. Brasil quedó obligado a adelantar sus líneas y dejó espacios atrás, situación que Noruega aprovechó a la perfección. Ya en el minuto 89, un error defensivo permitió nuevamente a Haaland definir con contundencia para establecer el 2-0 y prácticamente sentenciar la clasificación.
Brasil reaccionó demasiado tarde. En el tiempo añadido, Neymar descontó mediante un lanzamiento penal, aportando emoción a los instantes finales, pero el tiempo ya no alcanzó para buscar el empate. El pitazo final confirmó una de las grandes sorpresas de los octavos de final y la eliminación de una de las selecciones favoritas al título.

Otra jugada de gol de Haaland
La victoria de Noruega se sustentó en una defensa muy sólida, un mediocampo disciplinado y la extraordinaria capacidad goleadora de Haaland, que firmó un doblete y se consolidó como uno de los máximos artilleros del torneo. Brasil, por el contrario, pagó caro su falta de contundencia, especialmente por el penal desperdiciado y la escasa generación de ocasiones claras durante buena parte del encuentro.

