Los Ángeles.- Este martes vence el plazo para que más de 230,000 salvadoreños renueven su TPS, un beneficio migratorio que, según activistas, muchos podrían perder por desinformación. La prórroga, favorecida por la relación entre Donald Trump y Nayib Bukele, podría dejar expuestos a quienes no la gestionen.
Organizaciones como ASOSAL advierten que la falta de renovación implica perder permisos de trabajo y riesgo de deportación. “El Gobierno de Trump apunta a todos los indocumentados, y quienes no renueven estarán en peligro”, afirmó Teresa Tejada, directora de ASOSAL.
El TPS y su lucha por sobrevivir
Más de 232,000 salvadoreños pueden renovar su TPS hasta el 9 de septiembre de 2026, según USCIS. José Palma, de la Alianza Nacional del TPS, recordó que este beneficio ha sobrevivido intentos de cancelación, como el de Trump en 2018, que desató una batalla legal.
En su segundo mandato, Trump eliminó el TPS de venezolanos y haitianos, pero dejó intacto el de El Salvador, concedido en 2001 tras los terremotos. Según el analista Miguel Tinker Salas, esto responde al interés de EE.UU. en recibir deportados salvadoreños, como los 250 migrantes enviados el sábado, pese a una orden judicial.
“El Salvador se está convirtiendo en el Guantánamo de Centroamérica”, advirtió Tinker Salas, quien también destacó el papel de las remesas, que en 2024 alcanzaron $8,500 millones.