Redacción LVI
En un movimiento táctico para romper la parálisis que mantiene al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sin fondos desde el 14 de febrero, el presidente Donald Trump ha mostrado su disposición a implementar el uso de cámaras corporales en los agentes de la Patrulla Fronteriza y de Inmigración (ICE).
Esta concesión, enviada este martes al Senado, busca destrabar el presupuesto federal en un momento de alta tensión tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses por disparos de agentes federales.
Las 4 «llaves» para abrir el presupuesto
La propuesta fue detallada en una misiva dirigida a las senadoras republicanas Susan Collins y Katie Britt, pero con la clara intención de atraer votos de la bancada demócrata. Según el documento firmado por Tom Homan, el «zar de la frontera», el Ejecutivo está dispuesto a aceptar cuatro condiciones críticas:
- Cámaras corporales obligatorias: Implementación masiva para agentes en campo, con la única excepción de operaciones encubiertas.
- Identificación visible: Todos los agentes federales deberán portar su nombre y rango a la vista en todo momento.
- Mayor control legislativo: El Congreso tendrá facultades ampliadas para supervisar los centros de detención de inmigrantes.
- Restricciones en áreas civiles: Limitación de operativos de control migratorio en zonas residenciales y espacios civiles.
Las operaciones del DHS permanecen técnicamente paralizadas desde hace más de un mes. La falta de presupuesto no solo afecta la operatividad en la frontera, sino también el pago de salarios y la logística de seguridad nacional.
Este giro estratégico de la Casa Blanca representa una de las mayores concesiones de la administración Trump en materia de transparencia policial, cediendo en puntos que históricamente habían sido rechazados por el ala más dura del Partido Republicano.
¿Qué sigue en el Capitolio?
La pelota está ahora en la cancha del Senado. Aunque la propuesta de Homan acerca posturas, los demócratas aún exigen garantías adicionales sobre el uso de la fuerza. Si se alcanza un acuerdo esta semana, el DHS podría recuperar su financiamiento antes del cierre del trimestre, evitando un colapso total de la vigilancia fronteriza.

