Redacción LVI
Al cumplirse hoy un mes exacto del inicio de la ofensiva a gran escala liderada por Estados Unidos e Israel, el presidente Donald Trump subió el tono de sus declaraciones asegurando que Irán se encuentra en una posición de debilidad extrema. Según el mandatario, el país persa está «diezmado» y ansioso por alcanzar un pacto que detenga las hostilidades.
Un mes que cambió Oriente Medio
El conflicto actual se desató el pasado 28 de febrero, tras un ataque masivo que resultó en la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí. Desde entonces, la región se ha visto envuelta en una guerra abierta que ha mantenido en vilo a los mercados globales y a la diplomacia internacional.
“Sobre Irán, están siendo diezmados. Estamos hablando con ellos ahora y quieren cerrar un acuerdo. Es muy simple: nuestro Ejército es el más grande, de lejos”, declaró Trump a su llegada a Miami.
Diplomacia bajo presión: La mediación de Pakistán
A pesar de la retórica agresiva, los canales diplomáticos están más activos que nunca. Se ha confirmado que Washington y Teherán mantienen conversaciones indirectas con Pakistán como mediador clave. El objetivo inmediato es concretar un encuentro presencial entre altos mandos en los próximos días para discutir los términos de un posible cese al fuego.
Como muestra de «buena voluntad» condicionada, Trump anunció la posposición de su amenaza militar hasta el 6 de abril. Los puntos críticos de la negociación incluyen:
- Estrecho de Ormuz: La exigencia innegociable de EE. UU. para que Irán desbloquee el paso comercial.
- Infraestructura energética: Trump advirtió que, de no haber acuerdo para la nueva fecha límite, procederá con la destrucción total de las centrales eléctricas iraníes.
Este fin de semana en Mar-a-Lago será decisivo para definir si la estrategia de «máxima presión» de la Casa Blanca logra el acuerdo definitivo o si la guerra entra en una fase de destrucción aún más profunda tras el vencimiento del nuevo plazo.

