OMS
Según proyecciones, siendo la de la OMS una de las más citadas, y a través de su agencia especializada, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), estiman un incremento del 77% para el año 2050 a nivel global.
Los aspectos más relevantes de esta proyección son:
- Cifras alarmantes: Se espera pasar de 20 millones de casos en 2022 a 35 millones de nuevos casos en 2050.
- Factores de riesgo: El aumento se atribuye al envejecimiento y crecimiento de la población, además de factores como el tabaquismo, consumo de alcohol, obesidad y contaminación del aire.
- Desigualdad: Aunque los países desarrollados verán el mayor aumento en números absolutos, los países con índice de desarrollo humano bajo sufrirán el mayor aumento porcentual, proyectado en un 142%.
- Mortalidad: Otras fuentes como The Lancet estiman que las muertes anuales por cáncer podrían aumentar casi un 75% para 2050, llegando a 18.6 millones de fallecimientos.
Recientemente, algunos medios locales han adaptado estas proyecciones a regiones específicas; por ejemplo, se ha reportado que en la República Dominicana el aumento podría ser del 70% para 2045.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una de sus advertencias más severas hasta la fecha: si no se transforman radicalmente las estrategias actuales, el número de nuevos diagnósticos de cáncer en el país se incrementará en un 70% para el año 2045. Esta cifra, impulsada por el envejecimiento poblacional y la exposición a factores de riesgo, sitúa al sistema de salud ante un desafío logístico y financiero crítico.
Ante este panorama, la comunidad médica y académica ha reactivado el debate sobre la necesidad de migrar de un modelo reactivo a uno proactivo. La clave, según los expertos, reside en dos pilares fundamentales: la medicina de precisión y el fortalecimiento de la detección temprana.
La medicina de precisión se presenta como la herramienta más potente para contrarrestar esta tendencia. A diferencia de los tratamientos tradicionales, este enfoque permite adaptar la terapia a las características genéticas específicas tanto del paciente como del tumor.
La proyección de la OMS subraya que un alto porcentaje de este aumento en la incidencia se concentrará en etapas donde la enfermedad suele diagnosticarse tarde. Actualmente, el diagnóstico precoz puede elevar las tasas de supervivencia por encima del 90% en tipos de cáncer como el de mama o colon; sin embargo, la falta de infraestructura y programas de cribado masivo sigue siendo un cuello de botella.

