Redacción LVI
El Gobierno de Donald Trump anunció una nueva expansión de su política migratoria. A partir del próximo 2 de abril, los ciudadanos de Nicaragua y Granada que deseen viajar a Estados Unidos por turismo o negocios deberán depositar una fianza de 15,000 dólares como garantía de que regresarán a sus países de origen.
Con esta incorporación, Nicaragua se convierte en el primer país de Centroamérica en formar parte de este estricto programa del Departamento de Estado, diseñado para frenar las estancias ilegales de visitantes temporales.
Una garantía reembolsable contra la «sobreestadía»
El Departamento de Estado aclaró que este dinero no es un impuesto ni un cobro definitivo. Funciona estrictamente como un depósito de buena fe:
- Se devuelve íntegramente si el titular de la visa respeta el tiempo de permanencia autorizado y regresa a su país, o si decide cancelar su viaje.
- Se pierde automáticamente si la persona excede su tiempo de estancia o viola los términos de su visado.
La administración de Washington defiende la medida con matemáticas financieras: deportar a un inmigrante ilegal le cuesta al contribuyente estadounidense un promedio de 18,000 dólares. Mediante este filtro económico, la Casa Blanca busca trasladar el costo del riesgo migratorio directamente al viajero.
El mapa de las restricciones: América bajo la lupa
Nicaragua y Granada no están solos en esta ampliación. A la lista de 12 nuevos países también se suman Camboya, Etiopía, Georgia, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez.
En el continente americano y el Caribe, estas naciones se unen a un grupo previo que ya incluía a:
- Venezuela
- Cuba
- Antigua y Barbuda
- Dominica
Este programa complementa otras duras decisiones de la administración Trump en materia de movilidad. Cabe recordar que en enero de este año, Estados Unidos congeló en 75 países los trámites de visados de inmigrante (residencias permanentes), lo que reduce drásticamente las vías legales de entrada al país norteamericano y obliga a los viajeros temporales a demostrar una solvencia económica masiva antes de empacar sus maletas.

