Redacción LVI
Tras semanas de hostilidades y una crisis energética que mantiene al mundo en vilo, el Consejo de Seguridad Nacional de Irán confirmó oficialmente el inicio de un proceso de negociación con el gobierno de Estados Unidos. Este histórico acercamiento ocurre bajo el marco de un alto el fuego de dos semanas destinado a evaluar un ambicioso plan de paz.
El «Plan de los Diez Puntos» de Teherán
Las conversaciones, que tendrán como sede neutral Islamabad, Pakistán, se basarán en un borrador presentado por las autoridades iraníes. El documento busca reconfigurar el tablero geopolítico regional mediante tres pilares fundamentales:
- Cese de hostilidades: El fin inmediato de ataques por parte de las fuerzas de Estados Unidos e Israel.
- Seguridad Marítima: Garantías mutuas para el tránsito libre y seguro en el estrecho de Ormuz.
- Retirada Militar: La salida de las tropas estadounidenses de las zonas de conflicto en la región.
Negociación bajo presión
El acuerdo se concretó apenas momentos antes de que venciera el ultimátum emitido por el presidente Donald Trump, quien había amenazado con bombardear infraestructuras energéticas clave si no se desbloqueaba el paso estratégico de Ormuz.
Según fuentes oficiales iraníes, el borrador fue enviado a Washington a través de la mediación pakistaní, recibiendo una respuesta afirmativa de la Casa Blanca para utilizar estos principios como base del diálogo.
El Consejo de Seguridad iraní fue enfático al aclarar que esta tregua no es el fin definitivo del conflicto, sino una «pausa estratégica» supeditada a que se respeten los puntos propuestos.
- Inicio de conversaciones: Viernes 10 de abril.
- Duración: Inicialmente dos semanas, con posibilidad de extensión según el progreso de las mesas técnicas.
Este anuncio genera un cauteloso optimismo en los mercados globales, que esperan que la vía diplomática logre estabilizar los precios del petróleo y evitar una guerra a gran escala en el corazón de Oriente Medio.

