Tegucigalpa – En una homilía dominical marcada por un tono contundente, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga lanzó una fuerte crítica a la situación actual de Honduras, asegurando que el país “está medio muerto” y atrapado en una “cultura de muerte” donde se normalizan la violencia, la corrupción y el abandono estatal.
Desde la catedral metropolitana de Tegucigalpa, el prelado denunció lo que calificó como una profunda crisis moral e institucional que atraviesa el país:
“Nos quieren hacer creer que vamos bien, pero no hay medicinas, no hay hospitales, no hay educación de calidad y cada día aparecen más muertos”, sentenció, en clara alusión al discurso oficial del gobierno.
💔 Indiferencia, violencia y un país herido
Rodríguez criticó la aparente normalización de las masacres, desapariciones y asesinatos que ocurren a diario en varias regiones del país.
“No podemos seguir caminando con los ojos cerrados mientras la sangre corre en las calles”, dijo, al cuestionar la indiferencia de la sociedad frente al dolor de los más vulnerables.
Aprovechó también para pedir responsabilidad política y electoral, instando a evitar el uso manipulador del término “fraude” y a respetar la verdad como pilar de toda democracia.
🕊️ Un llamado urgente al despertar ciudadano
Recurriendo a la parábola del buen samaritano, el cardenal describió a Honduras como un país “herido, abandonado y a punto de colapsar”, y exhortó a la ciudadanía a salir del “letargo moral”:
“Si ignoramos lo que está pasando, estamos matando al país desde adentro”, advirtió.
Rodríguez concluyó su mensaje con un llamado firme a las autoridades: respetar la Constitución y actuar con justicia social. También pidió a la población exigir cambios profundos y urgentes en la conducción nacional.
📌 En resumen:
- El cardenal denunció una cultura de muerte y crisis institucional en Honduras.
- Criticó la falta de salud, educación y seguridad, en contraste con el discurso oficial.
- Pidió evitar el uso político del “fraude” y defender la verdad democrática.
- Exhortó a la ciudadanía a despertar y actuar antes de que el país colapse.

