Redacción LVI
En una jornada que quedará grabada con letras de oro en la historia del fútbol chileno, Santiago Wanderers se consagró campeón de la Copa Libertadores Sub-20. Este domingo 22 de marzo de 2026, el cuadro porteño alcanzó la gloria continental tras derrotar en una dramática definición por penales al poderoso Flamengo de Brasil.
Una final de infarto en Quito
El encuentro, disputado en el Estadio Independiente del Valle en Quito, Ecuador, tuvo todos los matices de una final épica. Tras un empate 1-1 en los 90 minutos reglamentarios, el conjunto chileno demostró una resiliencia inquebrantable para llevarse el trofeo.
El trámite del partido fue sumamente reñido. Durante el segundo tiempo, el «Mengao» logró ponerse en ventaja a los 66 minutos con un gol de Alan Santos, lo que parecía sentenciar las aspiraciones del equipo de Valparaíso. Sin embargo, los dirigidos por Felipe Salinas nunca bajaron los brazos. Con un empuje constante en los minutos finales, lograron la merecida paridad al minuto 89 gracias a una anotación de Sebastián Vargas, forzando así la definición desde los doce pasos.
La precisión desde el punto penal
En la tanda de penales, los «Caturros» exhibieron una frialdad admirable. Santiago Wanderers convirtió sus cinco lanzamientos, cerrando la serie con un 5-4 a su favor. Fue Ignacio Flores quien ejecutó el último remate, desatando la euforia de los jugadores y de toda la hinchada porteña.
Rumbo a la Copa Intercontinental
Gracias a esta hazaña, el «Decano» no solo se consagra como el mejor equipo juvenil de Sudamérica, sino que también asegura su cupo para disputar la Copa Intercontinental Sub-20. En dicho torneo se enfrentará al campeón de la UEFA Youth League, cuyo título se definirá entre los semifinalistas europeos: Real Madrid, PSG, Benfica o Brujas.
Este 22 de marzo de 2026 marca un hito sin precedentes para Santiago Wanderers y el deporte nacional, consolidando un proyecto juvenil que hoy celebra en lo más alto del continente.

