Redacción LVI
En un giro inesperado tras cuatro semanas de intensas hostilidades, el presidente Donald Trump reveló este martes la existencia de negociaciones directas con líderes iraníes de «más alto nivel». El mandatario aseguró que hay «puntos de acuerdo importantes» y ordenó una tregua de cinco días en los ataques contra la infraestructura energética de Irán para dar espacio a la diplomacia.
Jared Kushner lidera la «ofensiva diplomática»
A diferencia de procesos anteriores, esta negociación ha sido conducida por el círculo de máxima confianza de la Casa Blanca, dejando de lado los canales tradicionales:
- Jared Kushner: El yerno del presidente y figura clave de los Acuerdos de Abraham regresa como mediador principal.
- Steve Witkoff: Enviado especial para Medio Oriente.
Aunque Teherán ha negado oficialmente estos acercamientos, Trump describió a sus interlocutores como personas «razonables» con las que se puede llegar a un trato definitivo.
Los dos ejes innegociables de Washington
Pese al optimismo, Trump no ha retirado la presión de «máximo nivel». El éxito de este diálogo depende de dos condiciones estrictas impuestas por Estados Unidos e Israel:
- Desnuclearización total: Irán debe entregar todas sus reservas de uranio enriquecido.
- Ultimátum militar: De fracasar la mesa de diálogo el próximo fin de semana, el mandatario advirtió que los bombardeos continuarán «con todo el corazón».
Alivio en los mercados: El petróleo cae un 10%
La noticia de un posible cese de hostilidades provocó una reacción inmediata en la economía global, aliviando el temor a un colapso energético:
- Crudo Brent: Tras rozar los 113 dólares, el precio se desplomó un 10%, situándose cerca de los 96 dólares.
- Wall Street: Los índices S&P 500 y Nasdaq abrieron con ganancias superiores al 1.4%, impulsados por la esperanza de que se reabra el Estrecho de Ormuz, cuyo tráfico comercial había caído un 95% debido al bloqueo.
Un escenario volátil
Mientras Washington celebra los avances, la situación en el terreno sigue siendo crítica. La Guardia Revolucionaria iraní mantiene sus amenazas contra bases estadounidenses, e Israel continúa ejecutando ataques independientes contra objetivos en Teherán, lo que mantiene la incertidumbre sobre si esta pausa de cinco días se convertirá en una paz duradera o solo en un respiro antes de una nueva escalada.

