Dr. Demetrio Castillo Jaimes
Doctor en Educación |Especialista en Neuroeducación | Neurociencia aplicada al aprendizaje y la transformación integral del ser humano | Educar con el corazón y la mente
Sentir que nada te genera excitación o que tu deseo ha desaparecido por completo puede ser frustrante y alarmante. Sin embargo, desde el punto de vista médico, la falta de excitación (anhedonia sexual o bajo deseo) rara vez es un problema de «falta de voluntad». Es, generalmente, el resultado de un desequilibrio en la compleja orquesta de químicos, hormonas y emociones que maneja tu cuerpo.
¿Qué puede estar sucediendo en tu cuerpo?
El Bloqueo de la Dopamina: La dopamina es el neurotransmisor del «querer» y de la recompensa. Si estás bajo niveles altos de estrés crónico, depresión o fatiga extrema, tu cerebro prioriza la supervivencia sobre la reproducción. En estos estados, la producción de dopamina cae, lo que hace que estímulos que antes eran excitantes ahora te resulten indiferentes.
Desequilibrio Hormonal: No solo se trata de testosterona (presente en hombres y mujeres). Niveles altos de Prolactina (la hormona del estrés o de la lactancia) pueden anular el deseo por completo. Asimismo, problemas de tiroides o niveles bajos de estrógenos pueden hacer que el cuerpo no responda a los estímulos, apagando la comunicación entre el cerebro y los órganos.
Medicamentos y Estilo de Vida: Muchos fármacos comunes, especialmente los antidepresivos (ISRS), tienen como efecto secundario el «embotamiento afectivo». Estos medicamentos pueden elevar la serotonina, pero disminuir la capacidad de sentir placer físico o excitación, creando una desconexión total.
El Cansancio del Sistema Nervioso: Si tu sistema nervioso está en modo «quemado» (burnout), simplemente no tiene la energía metabólica necesaria para iniciar una respuesta de excitación. El cuerpo entra en un estado de ahorro de energía donde el placer pasa a último plano.
Entender que esto es una respuesta fisiológica y no un fallo personal es el primer paso para recuperar el equilibrio. Tu cuerpo no está roto, solo está enviando una señal de que algo en su entorno o en su química interna necesita atención.
Si la falta de excitación es persistente y te genera angustia, es fundamental consultar con un endocrinólogo o un terapeuta especializado en salud sexual para realizar un perfil hormonal completo. Este material no reemplaza la evaluación clínica.
AVISO MÉDICO IMPORTANTE: El contenido aquí presentado es para fines estrictamente educativos y de divulgación.

