Redacción LVI
Una nueva iniciativa legislativa en el Congreso de Estados Unidos podría cambiar el destino de miles de beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS). La propuesta, denominada «Ley de Respeto a los Trabajadores Esenciales», busca transformar la temporalidad de este permiso en una vía directa hacia la residencia permanente (Green Card) para quienes laboran en sectores críticos para la nación.
¿En qué consiste la propuesta?
Impulsada por la congresista de Florida Sheila Cherfilus-McCormick, la ley no otorgaría la residencia de forma automática, sino que crearía un mecanismo legal específico. Sus puntos clave son:
- Vía Directa: Permitiría solicitar la Green Card sin necesidad de patrocinios familiares o laborales tradicionales.
- Protección contra deportación: Impediría la expulsión de una persona solo porque su TPS haya expirado, siempre que su trámite de residencia esté en curso.
- Permiso de trabajo: Los solicitantes recibirían una autorización laboral mientras se resuelve su estatus definitivo.
¿Quiénes calificarían?
La ley pone el foco en quienes sostuvieron la economía durante la pandemia y continúan en áreas vitales. Según la congresista, solo en Florida hay más de 400 mil residentes con TPS en sectores como:
- Salud y Cuidado Familiar.
- Construcción y Transporte.
- Hostelería y Suministro de Alimentos.
- Reconstrucción tras desastres naturales.
El argumento central de la propuesta es el peso financiero de esta comunidad. Los beneficiarios del TPS generan anualmente $21,000 millones de dólares que impulsan la economía de EE. UU., aportando más de $5,000 millones en impuestos federales y locales.
«Son las personas que cuidan a nuestras familias y mantienen en funcionamiento los negocios locales. Regularizarlos resuelve un problema laboral y económico para el país», aseguró Cherfilus-McCormick.
La discusión llega en un momento de alta incertidumbre. Países como Venezuela tienen fechas de finalización del TPS previstas para octubre de 2026, lo que pone en riesgo la estabilidad de miles de familias. Aunque el gobierno federal insiste en que el TPS es una herramienta «temporal», esta ley busca reconocer el arraigo y la contribución de quienes ya son piezas fundamentales del mercado estadounidense.
Si la ley lograra ser aprobada, el proceso de solicitudes comenzaría apenas 90 días después de su entrada en vigor.

