No hay duda que Rafael Correa tiene enlaces con diferentes grupos delincuenciales y lo utiliza para desestabilizar los gobiernos que no son de su línea. Además enfatizo que es importante apoyar a Ecuador actualizando el tratado de extradición.
Primero, debemos apoyar al presidente Noboa y a su administración. Si sus esfuerzos por restablecer la seguridad fracasan, la historia tristemente nos dirá que importantes zonas de Ecuador caerán bajo el control de los narcotraficantes. Eso representa un desastre para los ecuatorianos, para nuestra región y también para los muchos ecuatoriano-americanos que residen en EE.UU. Esto también significaría que más drogas y migrantes ilegales llegarían a nuestra frontera sur y la atravesarían…
La influencia desestabilizadora del narco-régimen de Venezuela, combinada con las políticas blandas contra el crimen tanto por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador como del presidente colombiano Gustavo Petro, han empoderado a los cárteles de droga para hacer avances estratégicos en Ecuador.
La Administración Biden desafortunadamente no le prestó atención a nuestra región, incluso a los países que son socios capaces y confiables. Este vacío, por parte del gobierno Biden, creo vulnerabilidades que son aprovechadas por adversarios como Venezuela, China y los cárteles de la droga.
Para mejorar la situación, deberíamos considerar trabajar con Ecuador para actualizar los delitos que califican para la extradición de criminales hacia EE.UU…El actual tratado de extradición entre EE.UU. y Ecuador es anticuado para enfrentarse a estos tiempos difíciles y debe ser actualizado. Finalmente, EE.UU. debe abandonar cualquier intento de apaciguar a los actores internacionales que ayudan e incitan a los narcoterroristas y grupos criminales organizados de Ecuador, es decir, la dictadura de Venezuela.
Si no actuamos rápidamente, podemos perder a un amigo y aliado clave en nuestro propio hemisferio.

