Editor: Sebastian Videla / Foto: Marvin Estrada
Ecuador despidió el año futbolístico con una victoria que trasciende cualquier amistoso. En Nueva Jersey, La Tri superó 2-0 a Nueva Zelanda y dejó una sensación de crecimiento, carácter y esperanza de cara a lo que viene.


Desde el inicio, el equipo de Sebastián Beccacece asumió el protagonismo pese a un arranque cerrado, donde ambos seleccionados midieron fuerzas. Con intensidad y control del balón, Ecuador fue imponiendo su idea, aunque la falta de precisión en el último toque impidió que el dominio se reflejara temprano en el marcador.

El primer aviso llegó a los 16’, cuando Nilson Angulo rozó el gol tras un córner peinado por Joel Ordóñez. La ocasión encendió al equipo, pero la contundencia seguía esquiva. La preocupación apareció a los 36’, con la salida de Alan Franco por molestias, aunque el funcionamiento colectivo se mantuvo firme.

El premio llegó apenas iniciada la segunda mitad. A los 49’, Gonzalo Plata, inspirado, combinó con John Yeboah y lanzó un centro preciso al segundo palo, donde Angulo apareció para empujar el 1-0. El gol liberó tensiones y abrió el camino.

Minutos después, Leonardo Campana sentenció el partido con el 2-0 definitivo, redondeando una actuación madura, paciente y llena de señales positivas.
La Tri cierra el año con certezas, energía renovada y un mensaje claro: el 2026 no solo ilusiona, se empieza a construir desde hoy.

