Redacción LVI
Tras 24 horas de oscuridad absoluta, Cuba intenta estabilizar su Red Eléctrica Nacional (SEN) tras sufrir el séptimo colapso nacional en apenas un año y medio. El Ministerio de Energía y Minas (Minem) confirmó que el proceso de restauración ha comenzado, logrando reconectar cinco centrales térmicas estratégicas, incluidas la Antonio Guiteras y la Carlos Manuel de Céspedes.
Estado actual de la red eléctrica
A pesar de la reconexión de las plantas clave que forman la «columna vertebral» energética de la isla, el suministro sigue siendo precario y se divide en tres escenarios críticos:
- Occidente y Centro: Se ha logrado la interconexión desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba, permitiendo un flujo mínimo de energía.
- La Habana: El 70 % de los clientes ya cuenta con servicio. La prioridad de las autoridades se ha centrado en hospitales y sistemas de bombeo de agua, aunque 90 circuitos de la capital permanecen apagados.
- Extremo Oriental: La provincia de Guantánamo continúa siendo la zona más afectada, manteniéndose desconectada del sistema principal y dependiendo únicamente de «microsistemas» locales para servicios de emergencia.
Un sistema al límite
Este nuevo incidente, el segundo en menos de siete días, evidencia el deterioro crítico de la infraestructura energética en Cuba. La falta de mantenimiento, la escasez de combustible y la dependencia de centrales térmicas obsoletas mantienen a la población en una incertidumbre constante.
Mientras el Minem trabaja en la sincronización total, los expertos advierten que la estabilidad del sistema es «extremadamente frágil», y no se descartan nuevas desconexiones en las próximas horas debido a la alta demanda y la baja reserva de generación.

