TEGUCIGALPA, 15 de julio de 2025 — En un contexto de creciente expectativa ante las elecciones generales de noviembre, la Asociación de Pastores de San Pedro Sula anunció oficialmente su participación en la gran jornada nacional denominada “Marcha por la Unidad y la Democracia”, prevista para el viernes 16 de agosto.
La movilización forma parte de un esfuerzo conjunto con la Confraternidad Evangélica de Honduras y la Iglesia Católica, quienes han unido voces y voluntades para elevar oraciones por la paz, la justicia y el futuro democrático del país.
Un mensaje espiritual y ciudadano
El pastor Mario Corea, presidente de la Asociación de Pastores de San Pedro Sula, indicó que el objetivo de esta manifestación pacífica es “levantar a Honduras” en un momento decisivo de su historia y dar una señal clara a la clase política.
“Queremos enseñarle a nuestros líderes que el pueblo está despierto, que oramos por ellos pero también les exigimos responsabilidad y compromiso con la nación”, expresó Corea en declaraciones a medios locales.
Reunión previa y detalles logísticos
El líder religioso informó que este sábado al mediodía se llevará a cabo una reunión de planificación con pastores y representantes de distintas congregaciones de San Pedro Sula, donde se definirá el punto de partida y el lugar donde se realizará la proclama final por Honduras.
Está previsto que la próxima semana se oficialicen todos los detalles logísticos del recorrido, que se sumará a las múltiples actividades simultáneas en ciudades de todo el país como parte de la iniciativa nacional “Caminamos con fe y esperanza”.
Sin banderas partidarias
Uno de los énfasis de los organizadores es mantener el carácter apolítico y apartidista de la movilización. En ese sentido, el pastor Corea fue contundente:
“No queremos ninguna injerencia política, ninguna bandera partidaria. La única bandera que vamos a levantar ese día es la bandera de Honduras. Esta es una jornada espiritual, no un mitin”.
El llamado es a todos los ciudadanos, sin distinción de credo o ideología, para que se unan a esta marcha con actitud de oración, unidad y compromiso con la democracia.
Un contexto electoral delicado
A pocos meses de que se celebren las elecciones generales del 30 de noviembre, las iglesias cristianas han adoptado un papel más activo en la vida pública del país. Tanto la Conferencia Episcopal como la Confraternidad Evangélica han expresado en comunicados recientes su preocupación por la necesidad de garantizar un proceso electoral libre, transparente y sin retrocesos democráticos.
La marcha del 16 de agosto, promovida por sectores religiosos de todo el país, busca ser no solo un acto simbólico, sino una declaración pública de esperanza, unidad nacional y vigilancia ciudadana.

