Alicia Ibarra aprendió a correr tras sueños que muchos darían por imposibles. Su historia es la de una mujer que, tras perder a su hermana, su padre, atravesar crisis económicas y reinventarse como atleta, eligió creer en ella misma. Con el corazón por delante y la mente enfocada, demuestra que cuando la vida te reta, tú puedes responder con fuerza, Fe y propósito.
- ¿En qué momento descubriste tu amor por el deporte y qué fue lo que te impulsó a dedicarte profesionalmente a él?
Hace años dejé mi trabajo porque sentía que había algo más para mí. Al día siguiente, seguí a alguien con una prótesis moderna hasta el Centro Paralímpico Mexicano. Al ver a los campeones del país entrenando, sentí un fuego dentro de mí. Supe en ese instante que quería estar allí, competir, y triunfar.
- Al iniciar tu camino como atleta, ¿cuáles fueron los obstáculos más significativos que enfrentaste y cómo lograste superarlos?
Uno de los primeros golpes fue perder a mi hermana justo cuando comenzaba a competir. Seguí adelante para honrar su memoria. Luego, en 2015, atravesé una crisis económica y una racha muy complicada. Fue gracias a mi mentor, Bob Proctor, que recuperé la confianza en mí. Otro gran reto fue cambiar de categoría. Corría con prótesis en T44, pero mis tiempos no mejoraban. Superé mis prejuicios y acepté competir en silla de ruedas. Fue ahí donde encontré una nueva pasión que me llevó al éxito.
- ¿Qué personas o figuras fueron una fuente de motivación para ti durante tu desarrollo en el mundo deportivo?
Mis primeras inspiraciones fueron los campeones que vi entrenando en la pista. Más adelante, me motivó profundamente la idea de inspirar a otros. Quiero dejar un legado, demostrar que nadie puede decirte que algo no es posible.
- ¿Qué representó para ti ganar uno de los maratones más emblemáticos a nivel internacional?
Ganar mi primera carrera nacional me dio la confianza de ponerme un objetivo grande: ganar el Maratón de Los Ángeles. Cuando crucé la meta en primer lugar, lloré de emoción. Se lo dediqué a mi hermana. Ese momento me confirmó que los sueños se hacen realidad. Fue una victoria frente a todo lo que había atravesado.
- ¿Cómo era tu rutina de preparación física y mental antes de competir en eventos de alto rendimiento?
Entrenaba todos los días con disciplina en la pista junto a mis entrenadores. Mentalmente, me apoyaba en las enseñanzas de Bob Proctor. Siempre mantenía mi mente enfocada en ganar, en ser la mejor.
- ¿Cuál ha sido la competencia más retadora que has enfrentado y qué enseñanzas te dejó?
El maratón que gané fue también el más desafiante. Empecé la carrera sintiendo tristeza por una ruptura sentimental, sin dinero, y con la ausencia de mi hermana pensando en mi corazón. Pero me enfoqué en el sueño, no en las dificultades. Y logré alcanzarlo.
- ¿Cómo llegaste a conocer a Bob Proctor y de qué forma sus enseñanzas transformaron tu enfoque como atleta?
Lo conocí gracias al libro «El Secreto». Supe que debía aprender de él. Fue la primera persona que creyó verdaderamente en mí. Me enseñó una metodología clara para el éxito. Gracias a él pude enfocar mi mente, conseguir apoyo y vencer los obstáculos.
- ¿Qué papel consideras que juega la mentalidad en el éxito deportivo y cómo haces para mantener la concentración bajo presión?
La mentalidad lo es todo. Tener el sueño claro me permitió seguirlo. Primero fue disciplina, luego entendí que los planes podrían cambiar, pero la meta tenía que seguir fija.
- ¿Qué le dirías a alguien que atraviesa momentos difíciles pero sueña con destacar en el mundo del deporte?
Mantén una actitud positiva. Cree con certeza que vas a superar cualquier adversidad. Nadie puede arrebatarte tu triunfo si tú decides mantenerlo vivo dentro de ti.
- ¿De qué manera crees que tu trayectoria ha influido en la forma en que se percibe a los atletas con discapacidad?
Siento que me he convertido en una de las atletas paralímpicas más conocidas de México. Espero que eso sirva como inspiración para muchos, y que sepan que nada es imposible.
- Para quienes se sienten en pausa o sin rumbo, ¿qué mensaje te gustaría compartirles desde tu experiencia personal?
Escucha a tu corazón. Tu sueño te eligió a ti por una razón. Las personas siempre estamos buscando crecer y queremos más. En vez de enfocarte en lo que no puedes, escucha la grandeza que vive en tu mente.

