Redacción LVI
El mar Mediterráneo se ha convertido en un escenario de tragedia sin precedentes en este inicio de año. Según el último informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), un total de 990 personas han muerto o desaparecido durante el primer trimestre de 2026, convirtiéndose en uno de los periodos más mortales desde que se tiene registro.
La ruta central: Un cementerio marino
El foco más crítico se encuentra en el Mediterráneo central, la ruta que conecta el norte de África con las costas italianas. Los datos son alarmantes:
- 765 víctimas registradas solo en esta zona.
- Representa un incremento del 150 % en comparación con el mismo periodo de 2025.
- Es una de las cifras más altas registradas por la ONU desde el inicio de las estadísticas completas en 2014.
Tragedias recientes: El naufragio de Tajura
La urgencia de la situación se refleja en los eventos de los últimos 10 días, donde se han reportado cerca de 180 víctimas. El caso más reciente y dramático ocurrió el pasado 5 de abril:
- Una embarcación partió de Tajura (Libia) con 120 personas a bordo.
- El navío naufragó poco después de zarpar; actualmente hay 80 personas en paradero desconocido.
- Solo se han recuperado dos cuerpos, mientras que 32 supervivientes fueron rescatados y trasladados a la isla de Lampedusa por la Guardia Costera italiana.
Aunque el año 2025 cerró con un descenso del 32 % en la mortalidad (1,745 víctimas frente a las cifras de 2024), la tendencia de este 2026 sugiere un retroceso devastador en la seguridad de las rutas migratorias. Las organizaciones humanitarias reiteran el llamado a los gobiernos para establecer vías seguras y fortalecer las capacidades de búsqueda y rescate en alta mar.

