San Juan – “El atentado contra la vida del expresidente Donald Trump es un acto contra la democracia y una demostración de la violencia rampante que reina en la sociedad americana”, señaló José J. Taboada de Jesús, presidente de la Asociación de Miembros de la Policía de Puerto Rico.
“El intento de asesinar al expresidente Trump confirma el “serio problema de salud mental” que afecta a una gran parte de la población de Estados Unidos y Puerto Rico. No cabe duda que en la Gran Nación, incluyendo Puerto Rico hay células organizadas que auspician la violencia con el fin de desestabilizar el gobierno Federal y Estatal.
Ha sido corroborado por las agencias de seguridad que individuos se reúnen para planificar atentados y en muchas ocasiones hasta infiltran personas en todas las esferas del Gobierno para así obtener información y apoyo a sus intenciones que en su mayoría van acompañadas de actos violentos.
El asunto se complica cuando vemos que en el Estado de Texas han ubicado máquinas expendedoras de balas, o sea que cualquier persona puede insertar dinero o una tarjeta de crédito en una máquina ubicada al aire libre y abastecerse de balas para cometer un acto criminal”, indicó Taboada de Jesús.
El líder de los Policías asociados indicó que en el lugar que sucedió el atentado ayer sábado, trabajan agentes puertorriqueños, algunos de ellos han abandonado la Policía de Puerto Rico y se han mudado a Pensilvania en busca de una mejor calidad de vida.
El pequeño pueblo (Butler), con una población de más de 13 mil habitantes, cuenta con una diversidad étnica donde los hispanos representan cerca del 48% de la totalidad de residentes.
“Lamentamos el incidente que pretendía acabar con la vida de un ex mandatario (expresidente Donald Trump), que todos sabemos que tiene reales posibilidades de triunfo en las próximas elecciones de noviembre. El acto de ayer demuestra la difícil tarea a la que se enfrentan los compañeros agentes del orden público que trabajan en Estados Unidos.
Estamos informados que se han redoblado las medidas de seguridad para atender el riesgo que toman los candidatos presidenciales en su comparecencia ya sea en actos políticos, convenciones o conferencias abiertas. Aunque es materia confidencial, en el cordón de seguridad que se establece para proteger a los candidatos presidenciales siempre hay elementos de seguridad hispanos, en muchas ocasiones puertorriqueños que prestan servicios ya sea integrantes de la Agencia de Servicio Secreto, FBI o Policía adscrita en las localidades donde se celebran las actividades.
El incidente de ayer promovió en forma inmediata, nuevas medidas de seguridad que incluirá agentes encubiertos que puedan mezclarse entre las multitudes, desplazaran más equipos técnicos en punto de cotejos (máquinas scanner) para detectar armas o elementos peligrosos en carteras, bultos o en la ropa de los asistentes. La Asociación de Miembros de la Policía de Puerto Rico cuenta con socios activos y jubilados que son parte de la diáspora boricua residente en los 50 estados y sus territorios, ellos son una gran fuente de información y nos representan dignamente como agentes del orden público que velan por la seguridad de los condados donde viven.
Los puertorriqueños en la Isla deben ser alertados para que entiendan que las medidas de seguridad serán aumentadas aún en nuestra isla, que si viajan a Estados Unidos notarán más medidas de seguridad y “cateo” o inspección personal por lo que no debe haber sorpresa ya que el incidente de ayer ha levantado seria preocupación en todas las agencias de seguridad nacional”, terminó diciendo el presidente de la Asociación de Miembros de la Policía de Puerto Rico, José J. Taboada de Jesús

